Durante un juicio de divorcio celebrado al sur de Argentina, un juez descartó los mensajes presentados por un marido engañado como prueba de infidelidad de su esposa, al dictar sentencia.
El juez Martín Alesi, de la ciudad de Rawson, se respaldó en la ley al recordar que la Constitución Nacional Garantiza la "inviolabilidad de la correspondencia de telecomunicaciones". Por lo que la revisión de los mensajes de texto "sólo puede ser posible" ante el requerimiento de un magistrado competente.
El marido despechado, un oficial de la provincia de Chubut, culpó a su esposa de engaño tras revisar los mensajes de texto registrados en su teléfono móvil.
La esposa negó los cargos y señaló a su marido como el culpable de la ruptura del matrimonio, al argumentar que el hombre había comenzado a mostrar su "verdadera personalidad" una vez que comenzó la vida de casados.
El problema en usar el celular como prueba, es que el marido no solicitó la autorización judicial y en cambio se adueñó del aparato los cual sí esta fuera de la ley; argumentó el juez.
De todas maneras Alesi concedió el divorcio por "injurias graves recíprocas" y condenó a los ahora ex cónyuges a pagar un indemnización mutua de unos dos mil dólares.
lob