Diputados locales advirtieron que el carácter "prohibicionista" de la nueva Ley para el Funcionamiento de Establecimientos Mercantiles, que restringe la venta de alcohol, elevará el consumo de esas bebidas y proliferará la corrupción.
En rueda de prensa, Carla Sánchez Armas, de la Coalición de Izquierdas, indicó que eliminar barras libres y limitar a horarios específicos la venta de alcohol provocará accidentes y el surgimiento desmesurado de "piqueras" y negocios clandestinos.
Consideró como un retroceso esta nueva ley y lamentó que el Gobierno del Distrito Federal se deslinda de su responsabilidad de brindar seguridad sobre los efectos de estas restricciones.
"Hoy por hoy lo que vamos a tener son mayores lugares y giros negros clandestinos, donde se sirva alcohol y no se pueda tener ningún control sobre la salud y la seguridad de las personas que van a estos lugares" , insistió la legisladora local.
Agregó que la demanda va a seguir existiendo y lo que sucederá es que las personas irán a lugares clandestinos a ingerir bebidas alcohólicas, con todos los riesgos que ello supone.
Sánchez Armas añadió que a esto se sumará que los lugares ilegales no tendrán ninguna medida de protección civil y los efectos negativos de esta ley, que ya están probados en otras ciudades, repercutirán en la ciudad de México.
Aseguró que experiencias internacionales dan muestra de que la medida restrictiva de horarios no ayuda a disminuir la ingesta de alcohol ni a disminuir los accidentes.
Sánchez Armas criticó que tanto la Asamblea Legislativa como el gobierno de la ciudad continúen en la ruta del "ensayo y error" y se limite a la juventud su derecho al divertimento.
A su vez, el diputado Enrique Pérez Correa consideró que los beneficiados de esta ley serán los inspectores, "quienes seguramente incurrirán en más corrupción" .
Frente a ello, demandó al Gobierno del Distrito Federal poner transporte público nocturno para los jóvenes, ya que "se ha decidido echarlos a la calle más temprano" .
cgb