Una subasta de obras de arte y tesoros coleccionados por el fallecido diseñador de modas Yves Saint Laurent y su socio ha facturado más de 382 millones de dólares y roto varios récords mundiales. Y aún no termina.
El excepcional remate de tres días de la casa Christie`s en París culmina la noche del miércoles con un final que incluye dos disputados manantiales de bronce saqueados de un palacio a las afueras de Beijing en 1860.
El gobierno chino los quiere de regreso, y ha pedido a Christie`s que detenga la venta. Christie`s y el socio de Saint Laurent, Pierre Bergé, insisten en que la subasta debe seguir adelante.
La controversia, y la crisis financiera mundial, amenazaron con eclipsar el remate, pero los compradores no han dado señales de desaliento.
Los primeros dos días se facturaron 391.8 millones de dólares, superando las expectativas de Christie`s para todo el evento, de entre 250 y 380 millones.
Sin duda buenas noticias para un mercado mundial preocupado de que la crisis afecte la inversión en el arte, y también para Christie`s, que esperaba el remate dé un impulso a sus bajas ventas.
En la segunda ronda de la subasta la noche del martes, pinturas del siglo XIX y piezas decorativas del siglo XX se vendieron por 128.9 millones de dólares, llevando el total a 391 millones, según Christie`s.
La rematadora dijo que un sillón decorado con serpientes diseñado por Eileen Gray estableció una nueva marca para muebles del siglo XX al venderse por 27,95 millones de dólares.
Saint Laurent tenía una fascinación por las culebras. Un jarrón con una serpiente de Jean Dunand fue adquirido por 344 mil 600 dólares, nueve veces su precio de venta estimado.
La gran colección del creativo francés, que reunió a lo largo de más de medio siglo, se exhibió públicamente en Nueva York y Londres antes de llegar a París. El diseñador murió el año pasado a los 71 años. Gran parte de las ganancias irán a una fundación que apoya la investigación del sida.
Los artículos que más han llamado la atención son los dos bronces chinos, que desaparecieron del Palacio Imperial a las afueras de Beijing cuando fuerzas francesas y británicas saquearon el lugar al final de la segunda Guerra del Opio.
Los manantiales _ una cabeza de conejo y otra de una rata _ datan de principios de la dinastía Qing, establecida en 1644. Su precio de venta estimado es de hasta 13 millones de dólares cada una.
cvtp