La mamá de Kyra Schraiber no la dejaba a ella ni a sus cinco hermanos tener computadora porque había oído muchas historias sobre depredadores sexuales en línea. Pensó que un teléfono celular sería inofensivo.
Wendy Schraiber le obsequió un celular a Kyra cuando tenía 12 años, pensando que le ayudaría a estar en contacto con ella en los sombríos días que siguieron al suicidio de su esposo.
Un depredador sexual encontró a su hija de todos modos.
Cada vez más depredadores en línea están usando también teléfonos, BlackBerrys y otros dispositivos portátiles para detectar y cultivar a potenciales víctimas menores de edad, según la policía.
Kyra, ahora de 13 años, usó su teléfono para buscar música y terminó en un sitio de redes sociales. Un hombre de 20 años le envió un texto diciéndole que saldría de trabajar pronto. Le contestó y aceptó verlo porque, dijo, "tengo problemas para decir no".
El hombre fue a recogerla y entonces la atacó sexualmente.
Maximino Sánchez-Castro, inmigrante ilegal que se declaró culpable de atacar a Schraiber, fue sentenciado a tres años en prisión.
Kyra decidió hacer pública su historia con el permiso de su madre con el fin de advertir a otras adolescentes de los riesgos que acechan en ese minúsculo teclado. La semana pasada apareció en un programa de entrevistas.
"Intento decirles que se mantengan lejos de MySpace y Facebook", señaló. "Me siento mejor al ayudar a otros adolescentes".
El caso de Kyra no es poco común. Cientos de depredadores telefónicos están acechando a potenciales víctimas, indicó la policía.
Un condado de Colorado empezó a usar un software llamado RADAR que permite a los agentes rastrear, organizar y guardar todos los mensajes de texto entrantes y salientes para poder armar procesos legales sólidos.
Mike Harris, supervisor de la unidad que maneja el programa, finge ser una jovencita mientras espera entrar en contacto con depredadores en salones de chat y otros sitios en línea. Fue el primer oficial que realizó un arresto utilizando el software, y lo ha usado en más de la mitad de sus arrestos desde marzo pasado.
Harris señaló que los padres no deben preocuparse solamente por los encuentros personales con depredadores.
Mencionó el caso de una estudiante ejemplar de California que fue cortejada durante seis meses por un hombre que pensaba era de su propia edad. Finalmente, aceptó enviarle fotos de ella misma desnuda.
La jovencita quedó consternada cuando el FBI tocó a su puerta y le dijo que había hecho amistad con un maestro de 57 años que tenía una colección de fotos explícitas. La adolescente pensó en suicidarse, señaló Harris. (Traducción: Gregorio Narváez).
cgb