| | | | Opinador | 2009-02-13|12:54 | Acapulco | | | | | | | | | Al parecer a alguien le convino la entrada de estos productos al mercado, que puede considerarse negro, ya que por su composición y efectos que producen pueden asimilarse a algún tipo de droga no permitida. Sin embargo, en lugar de sacarlas inmediatamente del mercado, se está pensando (con acierto) en la elaboración de nuevas leyes y reforma a las vigentes para regular su consumo, lo cual se debe, precisamente, a que a alguien dentro del gobierno o no le haya convenido o le convenga su comercialización. No es la primera ni la última vez que esto sucede, como es el caso de la polémica que se hizo con la Coca-Cola Cero que se aprobó en tiempos de Vicente Fox, el cual presidió en México a la compañía refresquera. Obvio, gobernó para un grupo, por lo menos con lo del refresco. Así pasa con el resto de productos no aptos para la salud y que, desgraciadamente, por falta de información o por mala información, los jóvenes están consumiendo sin medida. Sin duda que sí representa un problema de salud pública y, al final, de seguridad nacional. ¿Qué sería de México con una población enferma por los productos que consume y que vienen de otros países? ¿No puede ser una forma de guerra a nuestro país enfermar a su población? | |