Ni Miguel de Cervantes ni el flamenco, la mayoría de los tailandeses que estudia español lo hace atraído por la liga de fútbol y la riqueza cultural de Latinoamérica, donde se pueden visitar 19 países al precio de un mismo idioma.
Más de 2 mil alumnos cursan castellano cada año en las cinco universidades tailandesas que imparten esta lengua como licenciatura o asignatura optativa.
El alumnado ha aumentado cerca de un 30 por ciento en los dos últimos cursos gracias, en parte, a su popularización como el idioma más hablado del mundo después del chino y el inglés.
"Empecé a estudiar español porque me gustaban el Atlético de Madrid y el Valencia, de la liga de fútbol española", señaló a Efe Natnaree Uriyapongson, estudiante de Turismo en la Universidad de Chulalongkorn, la más prestigiosa de Tailandia.
Uriyapongson, o "Natalia" para las clases de español, siente también gran interés por la vasta diversidad cultural y paisajística de Latinoamérica, opinión que comparte la mayoría de sus compañeros.
"De pequeña estuve en Perú, donde pude observar los enormes dibujos sobre los cultivos; también me gustaría ir a la Tierra de Fuego, en Argentina, y a Chile o al Amazonas", aclaró en perfecto español la estudiante de 20 años.
Rattanyoo Siriaraya, conocida como "Alicia" en la clase de castellano, expresó su admiración por la lengua de Cervantes: "Nos mandaron leer "Réquiem por un campesino español", de Ramón J. Sénder, en clase. Me gustó la técnica de narración y cómo describe los hechos históricos y la soledad del personaje", afirmó Siriaraya, de 20 años.
Otros estudiantes han adoptado apodos como "José", "Beatriz", e incluso "Amor", "Manzanita" o "Jefe" para facilitar el trabajo de los profesores nativos.
"El español es un idioma emergente en Tailandia, pero todavía se imparte en pocas universidades. El inglés, el japonés, el chino o el francés están más extendidos", explicó la profesora de la Sección de Español de Chulalongkorn, Nunghatai Rangponsumrit.
Los estudiantes de castellano buscan trabajo como docentes, traductores, personal de las embajadas o en el sector del turismo, aunque estos trabajos son escasos.
"Por eso, muchos terminan trabajando en empresas donde no tienen que utilizar el castellano", agregó Rangponsumrit, quien realizó un máster en Madrid entre 1996 y 1998.
La presencia del español es limitada en Tailandia, donde la mayoría de la población, incluida la universitaria, no domina tampoco el inglés pese a los esfuerzos del Gobierno por fomentar el aprendizaje de idiomas.
La Universidad de Chulalongkorn, que cuenta con unos 200 alumnos de español, fue la pionera en enseñar castellano en 1966, seguida de Ramkhamhaeng, Thammasat, Khon Kaen y Príncipe de Songkla.
Ramkhamhaeng es la que encabeza la lista en número de alumnos de español, con 1.150, debido a que no tiene nota de corte para el ingreso de estudiantes.
Todos los años, entre ocho y diez tailandeses tienen la oportunidad de realizar estudios de postgrado o cursos de verano en España con las becas de la Agencia Española de Cooperación Internacional y Desarrollo (AECID), que también envía profesores desde España para trabajar en las universidades tailandesas.
El español ha llegado a algunas aulas de enseñanza secundaria de Bangkok, donde el Gobierno local inició hace cuatro años un proyecto piloto.
Los colegios internacionales y el Instituto Español de Bangkok, de carácter privado, también imparten español anualmente a más de 250 alumnos, tailandeses y de otras nacionalidades.
Mientras que la mayoría de las academias de idiomas imparten español de forma marginal, el Instituto Español es el único centro de idiomas que ofrece el Diploma de Español como Lengua Extranjera (DELE), título homologado por el Ministerio de Cultura de España.
En Tailandia, menos de ocho personas se presentan cada año a este examen, por el que pagan entre 40 euros (52 dólares) y 79 (104 dólares), dependiendo del nivel.
Para fomentar el castellano, algunos académicos han propuesto la creación de un Instituto Cervantes en Tailandia, un país que ahora depende del que existe en Filipinas.
mzr