El Consejo de Honor y Justicia de la Policía Municipal inició un proceso administrativo para esclarecer la detención de dos monjas de la congregación de la Inmaculada Concepción de María del municipio de Morelia, Michoacán, que en prisión supuestamente fueron obligadas a quitarse la ropa.
El alcalde, Luis Gerardo Rubio Valdés, informó que a las religiosas fueron arrestadas la semana pasada y se les realizó un chequeo para verificar qué llevaban en el hábito, en virtud de que varios ciudadanos las habían reportado por robo.
"No tengo ninguna información de que las hayan desnudado", puntualizó el edil priista.
Josefina Rivera Mata y Juana Gómez Ángeles, fueron detenidas el 29 de enero en los momentos en que pedían limosna, luego de que la Central de Emergencias recibió varias llamadas de ciudadanos "que denunciaban que dos monjas y un sujeto habían cometido varios atracos", explicó el presidente municipal.
Este jueves, las religiosas presentaron la denuncia 24/2009 ante el Ministerio Público por abuso de autoridad, en compañía del sacerdote Faustino Pérez Cortés, de la congregación de la Inmaculada Concepción de María.
El alcalde señaló que se desarrolla una investigación interna y que en caso de que se acredite algún exceso de autoridad se procederá en contra de los servidores públicos. "No se tapará nada".
"En este momento estamos recabando la información con cada una de las personas que tuvieron que ver con esta detención", "¡no pretendo justificar a ninguno, sino de actuar responsablemente!", explicó el alcalde en entrevista telefónica.
El munícipe detalló parte de la información oficial sobre los hechos:
"Todo inicia con un reporte de dos personas, identificadas con nombre y domicilio, que habían sido robadas por dos supuestas monjas, que andaban con un tercero, vestido de civil".
De acuerdo a las denuncias, "los atracos habían sido en una calle céntrica, después en un mercado de artesanías y posteriormente en una financiera.
"El reporte, en dos lugares, era de que al estar vendiendo las religiosas boletos, un tercero, bolseaba o robaba", detalló Rubio Valdés.
Una patrulla localizó a las mujeres reportadas y las trasladó a las instalaciones de la policía, ahí el árbitro calificador les hizo "varias preguntas candado" para verificar si eran monjas, pero no colaboraron, no traían identificación y se negaron a dar el teléfono de su superiora.
Además, los testimonios de las religiosas sobre los motivos de su presencia en el municipio no coincidían", argumentó el munícipe.
Ante la denuncia de las religiosas porque se les forzó a quitarse el hábito, el alcalde explicó que únicamente fueron sometidas a una revisión por una mujer policía.
"Efectivamente se les hizo una investigación, pero tanto como desnudarlas no lo tengo en este momento; se hizo una revisión por un elemento de la policía femenil en un apartado del edificio, más no para revisar que fueran mujeres, sino que efectivamente correspondían, o que entre los habitos no trajeran otros valores de lo que mencionan los reportantes que les habían robado", puntualizó Rubio Valdés.
El presidente ofreció que una vez concluidas las investigaciones si se incurrió en un exceso de autoridad se tendría que castigar a los responsables y se pedirán disculpas a monjas, a la congregación religiosa y al obispado que corresponda.
nga