El estado de Chihuahua se convirtió en el lugar más violento para los periodistas, seguido de Oaxaca, Veracruz, y el Distrito Federal, de acuerdo al estudio "Periodismo bajo la violencia del narcotráfico 2008", realizado por el centro de Periodismo y Ética Pública (CEPET) y promovido por Reporteros Sin Fronteras, dentro de los ataques más graves, dos periodistas y tres comunicadores fueron asesinados y en tres de éstos crímenes existen las huellas del narcotráfico.
Durante una conferencia de prensa en la que se dio a conocer el estudio y en el que participaron Leonarda Reyes, directora del CETEP, y Valvina Flores, corresponsal en México de Reporteros Sin Fronteras, se destaca los siguientes asesinatos que se adjudican a la delincuencia organizada:
Armando Rodríguez Carreón, reportero de El Diario de Ciudad Juárez; Migurel Ángel Villagómez, editor del periódico La Noticia de Lázaro Cárdenas, Michoacán; y Alejandro Zenón Fonseca, conductor de la radiodifusora Exa FM en Villahermosa, Tabasco.
"Ellos fueron asesinados por narcotraficantes o pistoleros a su servicio".
En total el CETEP encontró que en 17 casos de agresión existen pistas que podrían indicar la participación de la delincuencia organizada, es decir el 13%
"Los números, sin embargo, no se aproximan siquiera a la escalofriante realidad de los crímenes cometidos por los narcos y la tensión con la que trabajan los periodistas en zonas donde se confrontan calle por calle y las han cubierto de sangre".
De acuerdo con el estudio, por tercer año consecutivo la delincuencia organizada atacó las instalaciones de un medio de comunicación. Éste fue el caso de El Debate, en Culiacán, Sinaloa, a cuyo edificio fueron lanzadas granadas que dañaron la caseta de vigilancia y la fachada del periódico.
Ante el incremento de la violencia en contra de periodistas y medios de comunicación RSF y el CEPET lanzaron los siguiente exhortos a las autoridades municipales, estatales y federales:
"Que cumpla con el mandato que la sociedad les otorga garanticen la seguridad de la población y de la libertad de expresión con medidas efectivas que respeten los derechos humanos y la libertad de expresión de periodistas y medios de comunicación y la sociedad en su conjunto durante el desarrollo de acciones en contra de los grupos delincuenciales. Quienes cometen violaciones a los derechos humanos deben ser sancionados".
"Y que hagan públicas las pruebas fehacientes de afirmaciones sobre presuntas vinculaciones de Armando Rodríguez Carreón con el narcotráfico u ofrezcan, en su defecto disculpas públicas a su familia".
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