La costumbre de los políticos y legisladores de dar de qué hablar en sus áreas de trabajo, sea por lo que hacen o por lo que dejan de hacer, ha llevado al asombro a la sociedad que representan.
Más allá de las propuestas que en generan beneficio para la sociedad, las más comentadas suelen ser las que desatan polémica o las que rondan por los límites de lo absurdo. Estas últimas, casi siempre chispazos de los Congresos y legislaturas locales.
La iniciativa más reciente fue obra del intelecto del diputado petista Mónico Castillo en el Congreso de Sonora, quien propuso una reforma muy sui generis para impedir que la cerveza se venda fría a los consumidores en las tiendas de autoservicio o expendios de bebidas de la entidad.
El legislador del PT señaló que lo que busca con dicha modificación es que se disminuya el número de accidentes automovilísticos en la entidad, en su mayoría provocados por conductores en algún grado de ebriedad.
Como parte de la misma medida, se plantea que los depósitos de cerveza abran sólo de las 14:00 a las 21:00 horas, para que se reduzca el periodo que tiene la gente para comprar la bebida embriagante.
Bésame... bésame mucho
En el mismo tenor sui generis aunque más cerca de lo absurdo, el alcalde panista de Guanajuato, Eduardo Romero Hicks, impulsaba medidas para mandar a prisión a las parejas que se besen con intensidad en lugares públicos, a quienes adopten actitudes obscenas que ofendan o causen molestia, y a las personas que, sin permiso, realicen manifestaciones públicas.
En un principio, un beso "de olimpiada" o gritar "güey" en la calle serían causa de arresto o una multa de hasta mil 560 pesos, según las reformas al ‘Bando de Policía y Buen Gobierno' que había aprobado el Ayuntamiento guanajuatense.
Sin embargo y en parte por la ola de reacciones que generó la iniciativa, el gobernador del estado, Juan Manuel Oliva, y el Partido Acción Nacional (PAN) acordaron no publicarlo en el Periódico oficial del la entidad, a fin de que no entre en vigor. Incluso, para tratar de salir avante del tropiezo, Romero Hicks anunció una campaña para promover a Guanajuato como "la capital del beso".
El alboroto por la inusual medida del alcalde albiazul fue tal que hasta una parodia de la medida ‘antibesos' fue publicada por un usuario el portal de videos YouTube.
Aguas con las minifaldas
Así como el alcohol, el cigarro y la droga han sido tema de debate en los palacios legislativos del país, las minifaldas también han tenido su papel protagónico entre algunos sectores de la sociedad.
Al rector de la Universidad Autónoma de Sinaloa, Héctor Melesio Cuen Ojeda, se le ocurrió que la escalada de violencia en Culiacán podía ser frenada prohibiendo a las alumnas de la máxima casa de estudios de la entidad el uso de las minifaldas.
Y es que en sus propias palabras, "las faldas sumamente cortas que visten algunas estudiantes se convierten en una invitación para ser agredidas o molestadas, no sólo dentro de la universidad, sino en el exterior, sin menoscabo de sus derechos a portar el tipo de vestimenta que ellas deseen".
Aprovechando el momento, la Iglesia católica no se quedó atrás y recomendó a las mujeres no utilizar "ropa provocativa", ni entrar en "pláticas o chistes picantes" con hombres, para evitar agresiones sexuales, pues prendas como minifaldas, ombligueras, mallones y bikinis van contra el recato.
Que se acabó la fiesta... ¿qué, qué?
Otra de las medidas polémicas que han entrado en debate recientemente fue la de limitar la venta de alcohol en los establecimientos del DF.
El pasado mes de diciembre, los diputados de la Asamblea Legislativa aprobaron que la venta de alcohol en bares, discotecas y restaurantes sea hasta las 02:30 horas, y que estos cierren sus puertas a las 03:00 horas.
Además, en el proyecto se planteó la desaparición de la llamada ‘barra libre', fijar el horario de las tardeadas de 12:00 a 20:00 horas y prohibir a las vinaterías el expendio de licor después de la media noche.
Aquellos que son de fiesta larga también se llevarán una sorpresa, pues se pretende desaparecer los establecimientos conocidos como ‘after hours', cuyo horario actual de funcionamiento es de alrededor de las 2 a las 7 de la mañana.
Tanto esta como otras iniciativas sui generis despiertan los reclamos de los sectores más liberales de la política y la sociedad mexicana.
vsg