El director argentino-israelí Daniel Barenboim y su West-Eastern Divan Orchestra, integrada por músicos israelíes, palestinos y de varios países árabes, tocan hoy en la Gran Sala del Conservatorio de Moscú.
Este colectivo, fundado por Barenboim y el político y pensador palestino Edward Said y que este año cumple diez años, interpreta en este único concierto la Cuarta Sinfonía de Johannes Brahms y el Concierto Nº7 para tres pianos y orquesta de Wolfgang Amadeus Mozart.
Entre los solistas se cuentan los jóvenes pianistas Karim Said y Yael Karet, así como el propio Barenboim, que se presenta ante el público moscovita en calidad de director e intérprete.
Irina Nikitina, presidenta de la fundación "Olimpo Musical", patrocinadora del concierto, calificó este proyecto de "humanitario", especialmente en el contexto de los acontecimientos actuales en Oriente Medio.
"Los jóvenes músicos de la orquesta no sólo trabajan juntos y acercan el arte al público, sino que tienen una clara postura cívica", declaró, citada por la agencia oficial rusa Itar-Tass.
Entre los asistentes al concierto moscovita se encuentra la viuda de Edward Said, fallecido en 2003.
El propio Barenboim recordó que no es la primera vez que actúa en Rusia y que ya en 1965 visitó Moscú, donde conoció a su esposa, la hija del pianista ruso Dmitri Bashkírov.
El caluroso recibimiento brindado por el público ruso a Barenboim durante su pasada actuación en la capital rusa con la Filarmónica de Viena alentó al director y pianista a regresar a Moscú, en esta ocasión al frente de su West-Eastern Divan Orchestra.
La actual gira internacional de este colectivo integrado por jóvenes músicos incluye otras ciudades como Doha, Viena, Milán, Sevilla, Salzburgo y Londres.
mzr