La actual crisis económica mundial conducirá a China a cambiar su actual modelo de producción por un nuevo esquema económico y a la apertura de su política interna, afirmó hoy el diario español El País.
El rotativo indicó este miércoles que la crisis económica reducirá el crecimiento del "gigante asiático" a un 7.5% en 2009 respecto a anteriores años de bonanza por encima del 10%.
La crisis económica ha obligado el cierre de fábricas y empresas en las ciudades, así como el retorno de millones de chinos a sus pequeños pueblos y a la actividad agrícola.
Explicó que la desaceleración "puede significar cierres en cadenas de empresas, incapacidad de la industria y los servicios para absorber la mano de obra que fluye incesantemente desde el sector agrícola y 10 millones de parados más como mínimo".
Recalcó que si la economía del país se detiene, "las autoridades chinas se verán empujadas a modificar aspectos sustanciales de su estrategia económica, basada en la producción barata y las exportaciones".
El plan de estímulo económico aprobado en noviembre pasado con un fondo de 440 mil millones de euros (unos 580 mil millones de dólares), "no debería gastarse simplemente en reproducir el modelo económico actual", agregó.
"Si quieren evitar un problema social de gran envergadura, las autoridades chinas están obligadas a explorar otros modelos de crecimiento y de cohesión social".
El rotativo ibérico indicó que las prioridades de ello pueden ser la inversión pública en educación, salud, eficiencia energética y mejoras tecnológicas en la agricultura, ya que crean empleo, aumentan las redes de protección social y mejoran el capital humano del país.
Destacó que ese "salto hacia delante" probablemente produce "vértigo" y hay que entender el desconcierto oficial tras 30 años de crecimiento ininterrumpido.
"La importancia de ese nuevo salto y el riesgo para los gobernantes radica en que una economía así conduciría, ineludiblemente, a más apertura política interna", refirió.
fllq