Alrededor de 180 Indígenas de la comunidad de San Juanico Hidalgo marcharon por las calles de la cabecera municipal de Ixmiquilpan, para exigir la liberación de 35 detenidos durante un operativo realizado por la Policía Federal Preventiva. Los campesinos portaban diversas mantas y pancartas en la que pedían respeto a sus usos y costumbres.
Los pobladores de San Juanico, encabezados por delegado Marcos Cenobio, salieron a las calles por segunda ocasión, para pedir la liberación de los pobladores que el pasado 30 de diciembre fueron aprehendidos, acusados de la detención ilegal de dos agentes federales y ataques a las vías de comunicación.
Con pancartas en mano los indígenas recorrieron las principales calles de Ixmiquilpan y culminaron en el centro de la población donde colocaron pancartas en el árbol navideño que se encuentra en la plaza central.
Entre las mantas destaca una que señala; "no a la desaparición de los usos y costumbres de los pueblos indígenas".
El estado de tensión que prevalece en esa zona que se ubica a 65 kilómetros de la capital del estado, se debe a que los campesinos bajo el argumento de sus usos y costumbres conformaron la policía indígena.
Esta agrupación de pobladores se encuentra fuera del marco legal, sin embargo se han avocado a la detención de personas que infringen la ley.
Los marchistas iniciaron su manifestación desde las 09:30 horas y hasta las 16:30 horas permanecían en el centro de la población.
Al respecto el secretario de Seguridad, Damián Canales Mena, advirtió que mientras no se altere el orden público no habrá ningún tipo de acción policial del gobierno del estado, de lo contrario se actuará contra quien altere el orden.
Los pobladores dijo, pagan las consecuencias de utilizar la ley en sus manos y hacer caso a las ordenes de sus lideres, con quien se ha buscado entablar pláticas para evitar que los usos y costumbres se conviertan en abusos.
"Cuando se trate de la ley no se va a negociar y las personas que privaron de su libertad a los dos policías federales, estos se encuentran en manos de un juez es un delito grave y esto debe de ser un aviso para todos, para que no hagan caso a los líderes, que los llevan a un precipicio y los desbarran y hoy se están pagando esas consecuencias", señaló el secretario.
Sentenció que en Hidalgo ya no se va a permitir que los indígenas retengan a las personas. "No se va a permitir que cuando se les ocurra priven de la libertar y negocien con ello, no se podrá nunca negociar las libertades.
cgb