El Instituto Nacional de Migración (INM) concluyó en 2008 la formación de 180 oficiales de protección a la infancia, que se encargan exclusivamente de atender a los menores desplazados en fronteras y estaciones migratorias.
La creación de dicha figura, única en su tipo a nivel internacional, surgió del modelo de protección de los niños y adolescentes migrantes no acompañados, diseñado por diversas instituciones.
Esos agentes fueron elegidos según un perfil elaborado por el Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia, detalló en un comunicado la Secretaría de Gobernación, que agregó que durante el año pasado recibieron una capacitación integral en varios rubros.
Entre ellos están alfabetización emocional; comunicación con infantes y adolescentes migrantes; atención en crisis; derechos de menores de edad; protección internacional; maltrato, violencia y abuso, así como notificación consular y elaboración de expedientes.
Asimismo, recibirán capacitación continua y especializada en la materia y cuentan con una insignia que los distingue de los demás agentes federales de Migración.
En 2008, se realizaron los primeros talleres de capacitación integral para los oficiales de protección a la infancia, al que asistieron 180 agentes.
El plan de capacitación fue codiseñado con el DIF y se contó con la participación de las comisiones nacionales de Derechos Humanos y de Ayuda a Refugiados, y de la Organización Internacional para las Migraciones, el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) , entre otras.
El pasado 18 de septiembre, con la ayuda de UNICEF, se levantó una encuesta de percepciones a los oficiales de protección a la infancia, cuyos resultados servirán para conocer sus fortalezas, debilidades y necesidades, lo cual ayudará a mejorar su desempeño.
Entre las tareas de esos agentes están valorar la necesidad de protección internacional, ya sea como solicitante de refugio o por ser víctima de violencia familiar, trata u otras razones; realizar la notificación consular; canalizarlo para su atención médica, y acompañarlo, si es el caso, hasta su destino final.
cgb