Tras la noticia acerca de la estafa millonaria que Bernarnd L. Madoff, desconocido para miles de americanos hasta entonces, perpetró a decenas de inversionista, se debe analizar detenidamente para encontrar al menos un facilitador para la "estafa Madoff".
Por supuesto es la Comisión del Mercado de Valores (SEC por sus siglas en inglés), institución creada durante la Gran Depresión para detener los fraudes.
Es indiscutible que dicha Comisión fracasó y no logró detener a Madoff, lo que costó 50 mil millones a los inversionistas.
Al mismo tiempo, resulta que el reciente fracaso del Banco Indy Mac fue cubierto por otro regulador federal financiero, la Oficina de Supervisión del Ahorro del Departamento del Tesoro. Dicha oficina permitió que el banco mintiera acerca de su estado financiero a sólo dos meses antes de su bancarrota. Otros casos similares se han dado a conocer.
Es evidente que, al menos en el mercado financiero, la desregulación no ha funcionado. La nueva administración, con la ayuda del Congreso, tendrá que tomar medidas drásticas para proteger no sólo los miles de millones ya aprobados para el rescate bancario, sino también los casi 2 mil millones de dólares que conforman los nuevos fondos que serán asignados para sacar a flote la economía norteamericana. Sin duda Estados Unidos necesitará "mano dura".
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