El grupo criminal conocido como La Familia, surgido en 2006 con apoyo inicial del cártel del Golfo, considera sus acciones un trabajo social en el cual su objetivo es “defender a ciudadanos, comerciantes, empresarios y agricultores”, cual gobierno legalmente instituido.
Con operaciones confirmadas en 77 municipios de Michoacán y en los estados de México y Guerrero, e incluso en el Distrito Federal, según la Procuraduría General de la República, La Familia recurre al disfraz de ofrecer protección para cobrar elevadas cuotas, y amenaza con asesinar a quienes no las acepten.
Como parte de lo que ellos llaman “trabajo social”, se han adjudicado decapitaciones y ejecuciones en Michoacán y otros estados.
En los sitios donde tienen el control absoluto se dedican, según ellos, a combatir el crimen a través del crimen, en una forma de suplantación del propio Estado.
Además del narcotráfico, ha extendido su red hacia otras actividades ilícitas, principalmente el lavado de dinero.
Controla además el comercio establecido e informal, inmobiliarias, la venta de autos, centros nocturnos, restaurantes, discotecas y la distribución de droga
Las personas que intentan realizar alguna actividad ilícita en la cual ellos tienen influencia son amenazadas y en ocasiones secuestradas.