Una nevada de confeti dulce y comestible anunciará esta noche en la Puerta del Sol de Madrid, donde miles de personas esperan tradicionalmente el fin de año, que sólo queda una hora para las doce campanadas que darán pasó a 2009.
A las once de la noche (22.00 GMT) , ya con la plaza repleta de gente, cuatro cañones lanzarán pequeñas obleas dulces, comestibles y que se disolverán cuando se riegue la plaza, simulando una gran nevada que endulzará a quienes esperan para tomarse las tradicionales doce uvas a medianoche.
Esta nevada dulce será una de las actividades que la Comunidad de Madrid ha preparado para la tarde y la noche del último día del año, informó hoy el Gobierno regional.
En el suelo de la Puerta del Sol se han instalado además ocho proyectores de luz de color, para una iluminación panorámica del edificio de la Comunidad de Madrid, en cuya fachada está el reloj por el que tradicionalmente se siguen las campanadas de fin de año.
Tras las doce uvas, doce palmeras pirotécnicas surgirán detrás de la Torre del Reloj como inicio de tres minutos de fuegos artificiales para desear a todos un feliz año 2009.
mzr