Deja revolución cubana huella en Latinoamérica
Los sentimientos que despierta son hoy tan dispares: para algunos, es un modelo de justicia social y de rechazo al imperialismo; para otros, una dictadura comunista que suprimió libertades y hundió al paísComenta la Nota
Cincuenta años después de ocurrida, no cabe duda que la revolución cubana marcó de manera indeleble la historia latinoamericana, pero los sentimientos que despierta son hoy tan dispares como entonces: Para algunos, es un modelo de justicia social y de rechazo al imperialismo; para otros, una dictadura comunista que suprimió libertades y hundió al país.
''El impacto de la revolución cubana ha sido gigante y decisivo para América Latina, no sólo la figura carismática y brillante de Fidel Castro, sino también por las medidas económicas y sociales tomadas... un proceso profundo y radical: reforma agraria, urbana, la eliminación del juego y la prostitución y el sistema de educación y salud pública'', dijo a la AP el escritor y ensayista isleño Miguel Barnet.
No todos los latinoamericanos ven a la revolución como un ejemplo a emular. Las políticas implantadas por el gobierno que Fidel Castro instauró desde enero de 1959 polarizaron a generaciones de latinoamericanos.
Para algunos, galvanizó el sentimiento nacionalista y antiestadounidense; para otros, generó temores de un autoritarismo comunista y un modelo económico fracasado.
''Creo que (la revolución cubana) ha tenido un impacto muy fuerte sobre todo lo que es la mentalidad de izquierda en América Latina'', declaró Margarita López Maya, analista y profesora de ciencias políticas de la Universidad Central de Venezuela.
La revolución cubana, añadió López Maya, ''produjo esa idea, un poco como de adolescentes, de que en América Latina lo que hace falta es una revolución, de acabar con el viejo orden, incluso justificó la violencia durante varias décadas para llegar al poder''.
Tras un primer momento que incluyó las visitas de Castro a Venezuela y a Estados Unidos, y del ''Che'' Guevara por Sudamérica, La Habana quedó mayormente aislada. Fue expulsada de la Organización de los Estados Americanos y la mayoría de los gobiernos latinoamericanos le dieron la espalda.
Algunos lo hicieron presionados por Washington, otros en franco disgusto por las políticas internas de Castro o por los intentos cubanos de incitar rebeliones en otros países.
Muchas organizaciones latinoamericanas --sociales, vecinales, indígenas, sindicales-- expresaron su solidaridad, señalando los logros de la revolución: educación y cuidado médico gratuitos, relativa igualdad social, bajas tasas de mortalidad, subsidio a la alimentación y un desarrollo científico notable para un país tercermundista. Otras condenaron la falta de libertades políticas y el acoso a disidentes y a periodistas independientes.
En medio de la Guerra Fría, el gobierno cubano apoyó a partidos y guerrillas latinoamericanos con preparación, armas y sirviendo de retaguardia para los heridos: montoneros argentinos y tupamaros uruguayos, sandinistas nicaragüenses y farabundistas salvadoreños; altos dirigentes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombianas (FARC) pasaron por la isla.
Los apoyos ideológicos o militares a los países de la región fueron sustituidos por médicos, entrenadores y especialistas cubanos enviados a lugares como Bolivia, Paraguay y hasta Venezuela para desarrollar programas sociales.
En el primer trimestre del 2009 se esperan las visitas a La Habana del ecuatoriano Correa; la argentina Cristina Fernández; la chilena Michelle Bachelet y hasta el coservador Felipe Calderón.
Pero ninguna fuerza política del continente, ni la más cercana a la isla se atrevería a repetir un proceso como el cubano, hijo de un singular momento histórico.
''En América Latina nadie reconstruiría, si llegase al poder desde las izquierdas, el modelo cubano... Imitar modelos fue y es un gran error y eso lo reconocieron los propios cubanos'', opinó el senador colombiano Gustavo Petro, del opositor partido Polo Democrático y ex miembro del ya pacificado grupo guerrillero Movimiento 19 de Abril (M) .
López Maya, la analista venezolana, destaca que ''afortunadamente eso (la admiración hacia la revolución cubana) se ha superado en una buena parte de la izquierda latinoamericana hoy... pocos creen en la necesidad de un modelo socialista autoritario, un estado controlado por un partido y a la cabeza de eso un caudillo''.
De cualquier modo, lo cierto es que la revolución cubana dejó una huella indeleble en Latinoamérica.
''Además de una épica de los acontecimientos, un drama histórico con protagonistas y antagonistas, la revolución cubana ha representado una profunda transformación del orden y las relaciones sociales, las mentalidades y las conductas de las personas'', sintetizó en su editorial la revista cubana ''Temas'' en una edición dedicada al 50 aniversario del triunfo guerrillero.



