A tan sólo unas horas de que dar en el recuerdo el 2008, cientos de capitalinos abarrotan los centros comerciales y lugares establecidos en el marco de los preparativos para la última cena del año.
Pan, uvas, carne o tan sólo artículos desechables para aminorar los estragos de la cena con la que millones de mexicanos le dirán adiós al 2008 y darán la bienvenida al 2009, son parte de las llamadas compras de pánico que desde temprana hora se pueden ver en los centros comerciales de esta ciudad.
Sin embargo a pesar de que la prioridad es adquirir artículos de primera necesidad, al interior de las tiendas cientos de personas acuden a estos lugares en la búsqueda de ropa, electrodomésticos, muñecos, peluches o tan sólo una tarjeta que regalar.
A pesar de que los centros se encuentran abarrotados desde tempranas horas, cientos de personas acuden a estos lugares donde en promedio para ingresar a una caja de pago pueden demorar hasta 30 minutos, debido a que por cada cien personas que entran cada 10 minutos, tan sólo salen 60.
Este aglutinamiento se pude ver en las inmediaciones de los centros al causar caos vial y desesperación que mantiene a los capitalinos al bordo del colapso a tan sólo unas horas de darle la bienvenida al 2009.
No obstante de ello las compras de fin de año trascurren en calma y sin contratiempos.
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