En la víspera del Año Nuevo, cientos de capitalinos acuden a las distintas iglesias del DF para dar gracias por el año que termina y porque en el 2009 les vaya mejor.
A la entrada de los recintos, los capitalinos compran las tradicionales veladoras para cada mes del año, así como los llamados cuernos de la abundancia, rosarios y borregos blancos envueltos en bolsitas con semilla para que el sacerdote los bendiga y los coloquen a la entrada de sus hogares.
Entre las peticiones más comunes se encuentran la salud y el trabajo, así como que la familia continúe unida en estos tiempos de crisis.
En la Iglesia de san Judas Tadeo el sacerdote preguntó a los feligreses: "Cómo vamos a enfrentar esta crisis? Ayudándole a los que menos tienen, si hay alguien que no tiene para pagar la luz y le podemos ayudar, vamos a hacerlo".
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