El hombre que vestido de Santa Claus baleó a los asistentes a una fiesta de Navidad y luego prendió fuego a una vivienda planeó escapar con 17 mil dólares a Canadá, pero se suicidó tras sufrir quemaduras de tercer grado en el ataque.
La policía de Covina, California, informó que aún vestido como Papá Noel, después de balear a varias personas en la casa de sus ex suegros, el presunto responsable del ataque, Jeffrey Pardo, roció gasolina en la residencia con la intención de incendiarla.
Sin embargo, su plan falló porque la vivienda estalló y en el impacto parte del traje de Santa Claus se le fundió en el cuerpo y sufrió quemaduras de tercer grado.
Según portavoces policiales, ese fue el motivo que orilló a Pardo a suicidarse, en lugar de usar el boleto aéreo (Los Angeles-Canadá) que se encontró en sus ropas junto con 17 mil dólares.
En el ataque de Pardo, registrado durante la Noche Buena, perecieron nueve personas y tres más resultaron heridas.
Los sobrevivientes narraron que un hombre llegó vestido de Santa Claus y cuando una niña de ocho años le abrió la puerta la baleó. Mientras continuaba disparando, los asistentes empezaron a llamar al teléfono de emergencia 911.
En un automóvil alquilado después del ataque Pardo, un ingeniero de 45 años, se dirigió a la casa de su hermano en la vecina localidad de Sylmar, y al percatarse que no se encontraba forzó la entrada y luego se suicidó.
La investigación preliminar de la policía indicó que las causas de la masacre pudieron haber sido problemas maritales, pues Pardo y su ex esposa, con quien estuvo casado un año, finalizaron apenas la semana pasada un contencioso divorcio.
mma