El Consejo Municipal de Protección Civil de Tijuana decretó estado de prealerta ante el pronóstico de fuertes lluvias que azotarán la ciudad hasta este jueves 25 de diciembre, y la posibilidad de que generen daños y afectaciones.
El director de Protección Civil local, Antonio Rosquillas Navarro, explicó que se espera una precipitación de dos pulgadas, lo que representa lluvias de consideración, sobre todo si se toma en cuenta que la ciudad está saturada de humedad por los temporales que le afectaron en días pasados.
En Tijuana, la temporada de lluvias coincide con el invierno, así que implica doble posibilidad de que haya familias afectadas, por lluvias o bajas temperaturas, y ante el crecimiento desordenado de asentamientos humanos que se ubican en laderas y cauces de arroyos.
Estas condiciones provocaron que en 1993, un fuerte temporal que trajo precipitaciones de cuatro pulgadas, causara la muerte de más de 20 personas y numerosos daños en viviendas y la infraestructura pública por inundaciones, derrumbes y encharcamientos.
Por ello, el Consejo Municipal de Protección Civil decretó estado de prealerta que obliga a dependencias como la Dirección de Protección Civil, Bomberos, Policía Municipal, Desarrollo Social, Obras Públicas y el Ejército, a mantenerse en guardia para atender cualquier contingencia.
Rosquillas Navarro advirtió que la mayor parte de la ciudad se encuentra saturada de humedad, por lo que la posibilidad de afectaciones como derrumbes de taludes, caídas de bardas e inundaciones, es mayor.
Por su parte, el director de Protección Civil de Baja California, Alfredo Escobedo Ortiz, reconoció que al menos 20 mil familias podrían estar asentadas en zonas de alto riesgo por encontrarse al pie de cerros y colinas o en cauces de arroyos, además de estar en terrenos que sufrieron movimientos inadecuados de tierra.
El funcionario municipal solicitó el apoyo del Fondo de Desastres Naturales para estar en condiciones de atender a quienes lo requieran, y por lo pronto la autoridad municipal instaló albergues para refugio de familias que sean desalojadas de sus viviendas.
Escobedo Ortiz recordó que durante las lluvias recientes, un hombre murió arrastrado por la corriente que se formó en la orilla de una carretera por la que caminaba, además de que varias viviendas registraron daños de consideración por caídas de techos y bardas, mientras miles de familias quedaron incomunicadas en colonias enlodadas, y en las carreteras interestatales también hubo daños.
cgb