El cardenal Javier Lozano Barragán consideró que la pena de muerte "sale sobrando" para los secuestradores, porque el sistema de seguridad y carcelario tienen suficientes recursos para apartar a los miembros que sean más peligros para la sociedad.
Durante una conferencia de prensa, el presidente del Consejo Pontificio para la Pastoral de los Agentes Sanitarios del Vaticano, en el marco de su visita a Zacatecas para consagrar este viernes a Carlos Cabrero Romero, decimocuarto obispo de Zacatecas, consideró que en este país no debe llegarse "a lo último" al tratar de instituir la pena de muerte.
Admitió que el crimen del secuestro es uno de los máximos crímenes, por tanto que quien atenta contra la vida merece toda clase de castigo, pero sin que se ponga por en medio la vida misma.
Recordó que dentro de la Iglesia católica existe el quinto mandamiento: "No matarás".
Mandamiento que en primer lugar obliga, dijo, a no dejarse matar.
El cardenal Lozano Barragán mencionó que, como mexicano, siente una profunda preocupación por la ola de violencia que ha desatado el narcotráfico en este país, "porque no es un problema de Zacatecas ni de Michoacán", sino que es un mal que se ha desplazado de América del sur a México".
Ante esta situación consideró que se debe dar una lucha conjunta, "algo que valga la pena" en acuerdo principalmente entre Estados Unidos y México, pues comentó que a su juicio el valor máximo que se ha puesto "es el dinero fácil".
Incluso, Lozano Barragán platicó que alguna vez un periodista de otra nacionalidad le pregunto si era verdad que México era el trampolín más alto de la droga para los Estados Unidos. Y de manera jocosa le respondió: "Sí, calcule la hondura de la piscina".
Insistió que ahí (Estados Unidos) está la demanda "porque si no hay demanda no hay producción, si no hay producción no hay comercialización".
Detalló que a él le tocó la edición de un manual para la pastoral de la salud, en el que se aconseja como atender a los drogadictos dirigida a padres de familia, maestros políticos y sociedad en general, basada en tres acciones primordiales.
fml