Alfonso Pérez Lizaur, presidente de la Asociación de Permisionarios de Juegos y Sorteos (APJSAC), dijo que debido a la situación económica en México, donde prevalece la debilidad en el consumo, el gasto promedio por persona en las casas de juego se ha reducido de 350 pesos a 280 pesos en los últimos meses.
No sólo eso, las empresas que integran este sector reducirán sus inversiones de 100 millones de dólares que invirtieron en 2008 a 70 millones en 2009.
En conferencia de prensa, el directivo dijo que la industria de los juegos y sorteos aún no reporta bajas en los empleos, y que en los últimos 6 meses se generaron 2 mil empleos, para cerrar el 2008 con 35 mil trabajos directos.
De acuerdo con información de la industria, en México existen permisos para operar 371 centros de apuestas remotas (sport books), 364 salas de sorteos de números (bingos o yaks), seis hipódromos, cuatro galgódromos y tres frontones.
Pérez explicó que en temporadas de crisis los primeros gastos que se posponen dentro del presupuesto de un consumidor es el que se destina a juegos y sorteos, por tal motivo, la industria reporta contracciones en sus resultados financieros.
En opinión de Pérez, la industria genera inversiones de aproximadamente 100 millones de dólares, cantidad que sirve como derrama económica y permite a terceros obtener ganancias sin que sean una casa de juego.
La industria está gravada con una fuerte carga impositiva, dijo Pérez, quien explicó que además de las cargas tributarias como el ISR, el IETU, también pagan participaciones federales y estatales.
A partir del 2008, a la industria se le carga un impuesto adicional y especial diseñado exclusivamente para los juegos y sorteos del 20% (IEPS), según Pérez.
Debido a tal carga la industria aportan en un año más de 200 millones de dólares anuales en materia de impuestos.
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