En Wall Street su nombre es legendario. Con el dinero que juntó como salvavidas en las playas de Long Island, construyó una casa de valores que ha prosperado por más de cuatro décadas.
A sus 70 años se ha convertido en un influyente consejero de inversionistas y operadores bursátiles, explica en un reportaje el diario The New York Times.
Pero la mañana del jueves, añade el diario, este operador consumado, Bernard L. Madoff, fue arrestado en su casa de Manhattan por agentes federales que lo acusaban de un multimillonario fraude, quizá el más grande en la historia de Wall Street.
Los reguladores aún no han verificado el alcance real del fraude pero la acusación criminal establece pérdidas por 50 mil millones de dólares.
Madoff se dedicó a ofrecer grandes rendimientos y bajos honorarios.
El reportaje firmado por Diana Henriques y Zachery Koewe, señala que el verdadero drama inició en un asunto personal. Los primeros focos de alarma se encendieron en la firma cuando Madoff le dijo a un alto ejecutivo que quería pagar los bonos anuales a sus empleados en diciembre, dos meses antes.
Días antes Madoff le había dicho a otro alto ejecutivo que estaba teniendo problemas para juntar efectivo suficiente para cubrir los 7 mil millones de dólares que sus clientes habían solicitado en retiros.
Así es que el miércoles, el alto ejecutivo visitó la oficina de Madoff, ubicada en un piso distinto con récords financieros protegidos bajo llave, y le pidió una explicación.
En su lugar, explica The New York Times, Madoff invitó a sus dos ejecutivos a su casa de Manhattan. Reunidos los tres, les confesó que todo su negocio de manejo de valores era "una gran mentira".
Por lo que los ejecutivos entendieron, había estado pagando retiros a ciertos inversionistas con el efectivo que recibía de otros. En esa conversación confesó que "estaba terminado, que no tenía absolutamente nada".
Incluso les dijo que pensaba entregarse a las autoridades pero que antes quería distribuir entre 200 y 300 millones de dólares a "ciertos empleados elegidos, amigos y familiares".
El jueves por la mañana, sin embargo, fue arrestado. Trascendió que Madoff declaró a un agente del FBI que para lo que había hecho no había "una explicación inocente" y que seguramente iría a la cárcel. Había perdido dinero de sus interacciones, dijo, y había pagado a los inversionistas con dinero que no existía.
La firma de Madoff ha jugado un significante papel in la estructura de Wall Street por décadas, tanto en el manejo tradicional de la bolsa de valores como en el mercado de derivados.
Formando esa cadena de inversiones, su firma se ha asociado en distintos momentos con las grandes empresas del ramo, incluyendo Goldman Sacks y Merril Lynch.
grg