Un muerto y una camioneta abandonada es el saldo que dejó el ataque a balazos con sus rifles AK-47 entre un grupo de sicarios en una vivienda de Petatlán, región de la Costa Grande del estado, donde no hubo detenidos y todos huyeron.
Tras la agresión, los sicarios se encontraron con elementos del Operativo Conjunto Guerrero contra quienes se balacearon, informó el secretario de Seguridad Pública, Juan Heriberto Salinas Altés.
De acuerdo a la información obtenida, los hechos ocurrieron ayer a las 21:30 horas cuando alrededor de unos diez a doce sujetos arribaron a la calle Camuchina, entre las colonias Berriozábal y Vicente Guerrero y al llegar a una casa comenzaron a disparar sus armas. Sus moradores repelieron la agresión lo que obligó a huir a los sicarios.
En la vivienda atacada, en cuyas ventanas y paredes quedaron los orificios de las balas y ahí quedó muerto quien en vida respondió al nombre de Vicente Guerrero Balanzar.
Los sicarios huyeron a bordo de tres camionetas de lujo, de las que se desconocen sus características. Enfilaron por la calle principal de Petatlán con dirección a la carretera federal Acapulco-Zihuatanejo donde pensaron que saldrían sin ser molestados.
Sin embargo, tras escucharse las primeras detonaciones, se activó la fuerza de reacción del Operativo Conjunto Guerrero cuyos elementos se movieron hacia donde provenían los balazos.
En el camino, los sicarios se encontraron con el convoy de policías federales y estatales con los que intercambiaron disparos. Tras este enfrentamiento que duró como media hora, los sicarios dejaron abandonada una camioneta en cuyo interior se encontró un rifle de los llamados “cuernos de chivo”, municiones y cargadores.
Asimismo, el parte oficial de la Secretaría de Seguridad Pública señaló que dentro de la camioneta había huellas de sangre.
Versiones extraoficiales indicaron que en esa vivienda, cuyo número no pudo apreciarse debido a que elementos militares resguardaron la zona e impidieron el trabajo de los reporteros, fotógrafos y camarógrafos que acudieron a ese sitio, aparentemente había varias personas.
Sus ventanas fueron materialmente destrozadas y las paredes quedaron perforadas de los balazos disparos con los “cuernos de chivo”. Afuera de la vivienda, se pudo apreciar un vehículo Tsuru que también resultó dañado por los balazos disparados por los agresores.
A la medianoche, el Ejército mexicano resguardaba la zona mientras que peritos de la Procuraduría General de Justicia del Estado iniciaron las primeras indagatorias del caso y elementos del Operativo Conjunto Guerrero iniciaron recorridos ya que supuestamente los sicarios huyeron con dirección hacia Ixtapa-Zihuatanejo.
Aunque la versión oficial de la SSP no lo indica, testigos de los hechos informaron que cuatro sujetos que huyeron del enfrentamiento con los policías despojaron del taxi número 38 que era conducido por Salvador Sánchez García, quien fue bajado a punta de rifles pero sin ser ejecutado. Los presuntos sicarios huyeron en esa unidad con rumbo desconocido.
vrs