Los nueve Obispos de la Iglesia Católica del Golfo de México manifestaron su preocupación por la existencia de bandas del narcotráfico cada vez más poderosas y un aumento de los secuestros y levantones en diversas regiones de Veracruz.
Al emitir su mensaje navideño y de fin de año, los representantes religiosos lamentaron también un aumento de la clase media mexicana junto con un endeudamiento de personas y familias enteras y, por ende, una mayor pobreza y marginación.
Los Obispos de Veracruz, Xalapa, Papantla, Orizaba, Córdoba, San Andrés Tuxtla, Coatzacoalcos y Tuxpan, aseguraron que se cierne una gran amenaza sobre los mexicanos y veracruzanos.
"La realidad que enfrentamos se nos presenta como una gran amenaza, y celebrar la Navidad en este contexto llama a los cristianos a revalorarnos ante la humildad del pesebre", destacó el mensaje.
Los jerarcas religiosos aseguraron que las situaciones de pobreza, violencia, inseguridad y droga, entre otras, cuestionan el compromiso por encarnar la fe que profesamos, por lo que recordaron a la ciudadanía que para enfrentar estos problemas es necesario actuar como comunidad, "nunca instalados, sino en constante cambio, pero nunca solos".
"Esta Navidad es una invitación a no tener miedo, a reencontrar la alegría y la esperanza que es Jesucristo. Dios está esperando que le abramos el corazón, seguros de que Cristo no nos exige que renunciemos a nuestros anhelos de plenitud, porque Él ama nuestra felicidad también".
En su mensaje denunciaron que México vive en una ola de violencia que parece no tener tregua, a pesar de los operativos militares llevados a cabo por el Gobierno Federal.
"La delincuencia organizada, el secuestro, el narcotráfico y la complicada situación económica que atraviesa el país y genera pobreza en la población, se presentan como los retos más difíciles de superar tanto por el Estado Mexicano como por la sociedad en su conjunto", resaltaron.
Los obispos denunciaron que la delincuencia organizada en México cuenta en estos momentos con una amplia red de complicidades y corrupción que le permite disputar el control de las policías a las autoridades políticas locales.
En Veracruz, dijeron, desde hace varios años la presencia de diversos cárteles de la droga comienza a ser tan peligrosa como en otras partes del país, pues a red estatal de carreteras, de casi 16 mil kilómetros de longitud, es un punto de tránsito constante de drogas.
Por eso su importancia es estratégica, porque esa red carretera conecta a 6 estados del sureste: Quintana Roo, Yucatán, Campeche, Tabasco, Chiapas y Oaxaca, que son la entrada de Centroamérica a México, donde además de un gran flujo de migrantes, hay un intenso tráfico de enervantes.
Por otra parte, agregaron, los más de 750 kilómetros del litoral y algunas instalaciones portuarias ubican a Veracruz como una entidad estratégica en términos geográficos para el movimiento de todo tipo de mercancías, incluidos los narcóticos.
Otro fenómeno preocupante en el país y, particularmente en Veracruz, es el secuestro, pues "es un atentado directo contra la libertad y la dignidad de las personas y una fuente de angustia indescriptible para sus familiares".
Los religiosos manifestaron su preocupación por la crisis económica mundial que, junto con la crisis alimentaria paralela, ha traído como consecuencia un incremento en los índices de desempleo y un agravamiento de la situación de pobreza que viven millones de personas.
cgb