Madonna llevó hasta las lágrimas a algunos de sus admiradores al cantar en Buenos Aires "No llores por mí, Argentina" en una sorpresiva dedicatoria al país, donde volvería a presentarse la noche del viernes.
La reina del pop estadounidense interpretó el conmovedor tema del musical sobre la legendaria primera dama, a quien dio vida en la película de 1996 dirigida por Alan Parker, "Evita".
La bandera argentina apareció en enormes pantallas instaladas en el escenario y las cámaras de video se dirigieron hacia los 66 mil asistentes en el River Plate Stadium, donde Madonna también cantó la suplicante melodía del mismo musical "You Must Love Me" con un discreto acompañamiento de guitarras, violín y acordeón.
El resto de la presentación, parte de su gira mundial "Sticky & Sweet", estuvo enmarcado con una serie de coreografías vibrantes con las que recorrió sus casi tres décadas de éxitos opacando a sus 50 años a bailarinas con la mitad de su edad.
Antes de comenzar una de sus primeras canciones, "Sorry", Madonna dijo en inglés: "Es verdad, lo siento", como una disculpa sincera a la postergación de su concierto del miércoles para el viernes debido al retraso de un avión proveniente de Panamá que traía su vestuario y parte del equipo de sonido.
La estrella cantó una versión en rock del clásico de los 80 "Borderline" tocando una guitarra eléctrica, dejando en claro su capacidad de reinventarse con los años.
Aún restan tres conciertos de Madonna en Argentina. La artista completaría en Chile y Brasil su recorrido por Latinoamérica, que comenzó el pasado sábado en ciudad de México.
mzr