Conforme aumenta la esperanza de vida, se incrementa el riesgo de padecer enfermedades degenerativas, dijo el académico de la Facultad de Medicina de la UNAM, Francisco Zapote.
Los carcinomas son la primera causa de muerte en el orbe. En 2007, hubo 7.9 millones de defunciones, y se prevén nueve millones para 2015, y 11.4 para 2030 (INCan).
Las afecciones del corazón, la diabetes mellitus y los tumores malignos, las tres causas con mayor porcentaje de decesos en México (INEGI)
En México se estima que cuatro de cada 10 habitantes padecerán algún tipo de cáncer en el transcurso de su vida; no obstante, esa situación dependerá de los hábitos de cada individuo, explicó el académico de la FM de la UNAM, Francisco Zapote Martínez.
Los factores de riesgo que pueden propiciar esas enfermedades son el sobrepeso, el consumo excesivo de alcohol, tabaco, alimentos altamente condimentados o ahumados, irritantes, baja ingesta de fibra, la genética, infecciones virales, algunos medicamentos, y tóxicos del ambiente o industriales, entre otros.
Según estudios realizados en el país, a través de la casuística nacional, conforme aumenta la esperanza de vida -77 años en promedio para las mujeres, y 75 para los hombres-, también se incrementa el riesgo de padecimientos degenerativos, entre ellos, los carcinomas, indicó.
Además, entre más duradera sea la etapa senil, crece la posibilidad de sufrirlas; por ello, después de los 60 años se presentan con mayor frecuencia las afecciones de todo tipo, señaló.
En la conferencia Mitos y realidades del cáncer en adolescentes y jóvenes, organizado por la Dirección General de Divulgación de la Ciencia (DGDC), reiteró que entre más inadecuado sea el estado nutricional del sujeto, es mayor el riesgo de desarrollar algún cáncer.
Por ello, el sobrepeso, en particular en las mujeres, es condicionante del cáncer de mama, por la cantidad de grasas saturadas acumuladas en ciertas zonas del organismo.
Asimismo, fumar tabaco lesiona lentamente las células, pues sus compuestos las van alterando, es decir, se modifica la información genómica o de herencia. Al alterarse, se origina una célula anormal que empieza a crecer desordenadamente, hasta afectar y destruir a las demás unidades, y a los órganos cercanos. De esa manera empieza el tumor, explicó.
En cuanto al consumo excesivo de alcohol, comentó que éste provoca irritación estomacal, y si se aúna la mala nutrición, el epitelio cambia, y sigue el mismo proceso hasta derivar en un carcinoma, informa la UNAM en boletín.
La cantidad de parejas sexuales, la higiene íntima, enfermedades de transmisión sexual, y tener muchos o ningún hijo, también se consideran determinantes indirectos del carcoma cervicouterino.
cgb