Un grupo de policías se manifestó en la ciudad de Leiyang (provincia de Hunan, centro de China) para exigir mayores salarios, una protesta inusual por parte de los cuerpos de seguridad chinos, informó hoy la prensa local.
Según la organización Chinese Human Rights Defenders (CHRD) , los manifestantes dañaron propiedades del gobierno durante las tres horas de protesta que protagonizaron el pasado martes, un extremo negado hoy por la agencia oficial de noticias Xinhua.
Ambas fuentes difieren también en el número de manifestantes, ya que eran más de cien, según CHRD, que cita a testigos, mientras que la agencia estatal señala que fueron unos 20 los efectivos que se dirigieron al comité local del Partido Comunista para exigir un mejor salario.
Los manifestantes eran auxiliares policiales, un tipo de efectivo que se contrata para apoyar a los funcionarios policiales pero que no disfruta de las mismas condiciones ni poderes que los segundos.
Según el portavoz del gobierno municipal de Leiyang, estos empleados provinciales disfrutaban hasta julio de un salario de 650 yuanes mensuales (95 dólares o 75 euros) , a partir de esa fecha y hasta septiembre su salario aumentó en 22 dólares, pero esta subida fue retirada en octubre.
Por este motivo, los policías fueron a reclamar parte de su salario al comité local.
Esta misma fuente indicó que los manifestantes abandonaron el edificio después de que los funcionarios locales les informaran de que estudiaban un plan para elevar de nuevo sus salarios.
En China se producen cada año decenas de miles de protestas por parte de campesinos y víctimas de la corrupción de los funcionarios comunistas, pero no se tiene noticia de manifestaciones por parte de las fuerzas de seguridad, que habitualmente reprimen las protestas con dureza.