El presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF), Emilio Álvarez Icaza, calificó de populismo punitivo, con usos electorales, a la propuesta del estado de Coahuila sobre la pena de muerte a secuestradores que maten o mutilen a sus víctimas.
"No me cabe duda de que se debe proteger a la gente pero me preocupa que, fundado en la necesidad legítima de la seguridad, se estén haciendo este tipo de iniciativas que la verdad, a veces nos deja más la sensación de uso electoral, de cara a procesos electorales, para intentar generar posicionamientos de lo que se llama populismo punitivo. Así se llama este tipo de medidas donde la lógica es incrementar penas para satisfacer la preocupación de la gente cuando en realidad no cambia nada".
El ombudsman mencionó que esta situación significa un retroceso de 200 años, y lo que se requiere es aplicar la norma, con castigos que realmente se cumplan.
Esa propuesta manda el mensaje de que nuestro país es esquizofrénico.
"Lo único que mandaría como mensaje es que México es un país esquizofrénico que pide en foros internacionales que Estados Unidos retire pena de muerte a los mexicanos, y adentro se promueve esa pena. Eso se llama esquizofrenia"
Si México quiere tener un poco de autoridad moral en los foros internacionales debe ser congruente, agregó.
El Estado dijo, no debe ser un criminal, pues debe de administrar justicia y no la venganza por lo que no se debe de darle el poder de matar.
Explicó que en un sistema corrupto, como es el nuestro, es un riesgo el otorgar esa facultad pues se abre la puerta a la posibilidad de extorsión.
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