El consejero delegado de Ford, Alan Mulally, que percibe un salario de dos millones de dólares y una compensación total de 21.7 millones de dólares en 2007, prometió ganar un dólar al año si el Congreso de Estados Unidos conceden el préstamo.
Eso mismo prometió el máximo ejecutivo de GM, Rick Wagoner, en tanto que el de Chrysler, Robert Nardelly, ya percibe este salario.
Además, GM y Ford continuarán sus planes de vender su flota de aviones corporativos.
General Motors (GM) , Ford y Chrysler pidieron al Congreso una ayuda de 34 mil millones de dólares para su supervivencia, en el marco de una amplia reestructuración de la industria automotriz estadounidense en tiempos de crisis.
Los gerentes de las tres grandes automotrices de Detroit fueron blanco de severas críticas al trasladarse en sus aviones privados cuando fueron al Congreso el mes pasado a pedir miles de millones para salvarse de la quiebra.
Mulally viajará esta vez a bordo de un Ford Escape híbrido, un auto descrito por la empresa como ecológico, de bajo consumo de combustible y cuyas partes son 100% hechas a partir de materiales reciclados.
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