Jesús
Ortega Martínez, quien rendirá protesta hoy como presidente nacional
del PRD, ofrece ser una izquierda “tenaz” contra laderecha, pero
“constructiva” para solucionar los grandes problemas del país como
inseguridad y crisis económica, a través de un acuerdo nacional.
Para
enfrentar los problemas del país hay que dejar de lado “falsos orgullos
e intereses personales”, declara en entrevista, con la víspera de su
llegada a la dirigencia nacional perredista.
Aseguró que en su
partido, Andrés Manuel López Obrador no es su enemigo, aunque tengan
diferencias políticas, por lo que buscará reunirse con el tabasqueño.
Señaló
que en el séptimo Consejo Nacional, que ayer se instaló y ante el que
rendirá protesta (sin la presencia de Izquierda Unida, corriente que
apoya a Alejandro Encinas, pero cuyos representantes asumirán sus
carteras en los distintos espacios), planteará hacer un llamado para
que todos los partidos de izquierda se unan en las elecciones de 2009,
incluso a quienes los rechazan, como el Partido del Trabajo y
Convergencia.
El líder del Partido Socialdemócrata, Jorge Carlos
Díaz Cuervo, informó que su Consejo Político aprobó la coalición en 200
distritos; el PRD aportará 150 candidatos y el PSD los 50 restantes.
Ortega dijo que no teme al fracaso en comicios de 2009, pero se niega a anticipar vísperas para 2012.
Alejandro
Encinas, adversario de Ortega, ratificó ayer su pertenencia al PRD y
llamó a quienes renuncian al partido a no hacerlo para luchar desde
adentro y transformarlo.
La última sesión del sexto Consejo
Nacional —que también concluyó ayer— se vio salpicada por la migración
de perredistas a Convergencia, partido que cifró la sangría en 100 mil
perredistas, encabezados por el edil de Chalco, Vicente Onofre,
situación que fue minimizada por el líder saliente, Guadalupe Acosta, y
por el coordinador del PRD en el Senado, Carlos Navarrete.
Acosta
consideró que la renuncia de Onofre es parte de la táctica de Dante
Delgado, líder de Convergencia, que trata de llevarse a compañeros a su
partido. Pero cree que la sangría será pequeña y no será generalizada.
Contrario
a la rispidez de reuniones anteriores perredistas, ayer todo
transcurrió en calma. Las negociaciones las encabezaron Ortega y Jesús
Zambrano con los demás grupos. Los encinistas se sentaron a la mesa sin
problemas con los orteguistas.
También le dieron un espacio al
jefe de Gobierno del DF, Marcelo Ebrard, en el Consejo Nacional, al
integrar a su secretario de Gobierno, José Ángel Ávila, como consejero
emérito.
Los 15 espacios en disputa del Secretariado Nacional y
13 de la Comisión Política aún se negociaban la noche de ayer. En el
primer caso se mencionaba a Rosendo Marín, David Cervantes, Roberto
López, Rigoberto Ávila, Miguel Barbosa, Marco Aurelio Vázquez, Rogelio
Franco, Javier Salinas y Verónica Juárez.
Para la Comisión
Política se perfilaban Dolores Padierna, José Antonio Rueda, Martí
Batres, Armando Quintero, Ricardo Ruiz y Juan José García Ochoa.
En
caso de no concluir las negociaciones, el séptimo Consejo Nacional
podría sesionar el 12 de diciembre para los órganos autónomos, las
comisiones de Garantías, Técnica Electoral, de Fiscalización y de Ética.
sc