En el atentado que sufrió el Subsecretario de Seguridad Pública del Estado, Ricardo Serrano Alonso, los sicarios intentaron rematarlo, sin conseguir su objetivo, puesto que el blindaje de su camioneta soportó 64 impactos de fusiles AR/15 y AK/47.
Por las características del ataque, registrado la noche del jueves pasado, las investigaciones se encauzan por sus actividades relacionadas con los hechos violentos, fugas y esculques que se han registrado en los reclusorios de las ciudades de Culiacán, Los Mochis y Mazatlán.
El Subprocurador de Justicia del Estado, Rolando Bon López dijo que los peritajes establecen que por lo menos, participaron dos pistoleros, desde dos posiciones distintas, primero, lanzaron una ráfaga desde un auto y luego descendieron para aniquilarlo, con disparos a corta distancia.
Las primeras líneas de investigación, sobre el atentado, escenificado frente al número 1327 de la calle Juan de Dios Batiz, en la colonia Guadalupe, al momento que el funcionario subía a su camioneta oficial blindada, se sustentan en una posible reacción de reos, celadores o exdirectores de penales que se sientan afectados en sus intereses.
mma