En torno a la próxima conmemoración del Día Mundial del Sida, este 1 de diciembre, los responsables de luchar contra la epidemia reconocen que muchas más personas tiene acceso a tratamientos, sin embargo, no cesan de aumentar los contagios.
De acuerdo datos la agencia de Naciones Unidas especializada en el VIH-Sida, ONUSIDA, en la actualidad por cada dos personas que comienzan el tratamiento antirretroviral se contabilizan cinco nuevas infecciones.
"Eso quiere decir que en lugar de ser más corta, la cola de personas esperando para obtener un tratamiento antirretroviral es cada vez más larga", lamentó el director ejecutivo de ONUSIDA, Peter Piot.
De hecho, en los últimos 20 años, el número de infectados se ha triplicado. "Todo eso demuestra que no sólo debemos seguir ampliando la cobertura médica para los ya infectados, sino que debemos multiplicar las acciones de prevención", aseguró el director del departamento de evidencias de ONUSIDA, Paul De Lay.
Por lo anterior esta organización ha decidido aprovechar el Día del Sida para lanzar una campaña que abogue por un sistema de prevención combinado, basado en las necesidades de cada país.
"No hay una solución milagrosa y única para la prevención del VIH, pero podemos escoger entre las opciones de prevención conocidas y que están disponibles, para que puedan reforzarse y completarse mutuamente", afirmó Piot.
Por su parte Michael Bartos, jefe de prevención de ONUSIDA, mencionó que es necesario analizar la situación de cada país para detectar donde hay que poner énfasis.
Según las estimaciones de Naciones Unidas, 33 millones de personas viven actualmente con la enfermedad. De éstas, 2.7 millones de personas se infectaron en el 2007.
La institución no cuenta con cifras nuevas, dado que, según explicó Karen Stanecki, consejera de ONUSIDA, los países no han podido obtener la información necesaria para hacer un recuento fiable sobre los datos del 2008.
Uno de los aspectos más positivos es que en los últimos cinco años, casi 4 millones de personas de países en desarrollo tuvieron acceso a tratamientos antirretrovirales. Algo que, sin embargo, como señala el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, no es suficiente.
"Tenemos que acabar con el estigma y la discriminación que provoca que muchas personas aún no sepan como prevenir la enfermedad y obtener tratamiento. Necesitamos suficiente dinero para poder proveer servicios que tengan un impacto real en las comunidades y en naciones enteras" , agregó Ban.
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