El gobierno de México expresó su compromiso de fortalecer la cooperación con Perú para combatir al crimen organizado, en especial al narcotráfico, pero aclaró que esta colaboración no contempla el envío de policías a ese país.
Así lo manifestó la Cancillería en un comunicado después de que el presidente Alan García reconociera su preocupación por la creciente penetración de los carteles mexicanos en Perú y pidiera a México el envío de 300 policías antinarcóticos para luchar contra esos grupos.
La Cancillería dijo que García y el presidente Felipe Calderón acordaron que sus gobiernos combatan de forma coordinada al crimen organizado, en un encuentro que sostuvieron el pasado fin de semana en Lima, en el marco de la XVI Reunión de Líderes Económicos del Foro de Cooperación Económica Asia Pacífico (APEC).
Ambos convinieron el envío de una misión de alto nivel a Perú que, sobre la base de los trabajos previamente realizados entre la Fiscalía general mexicana y las autoridades peruanas, establezca entre los dos gobiernos mecanismos más ágiles de intercambio de información, asistencia jurídica y combate al lavado de dinero.
Según la Cancillería, esa colaboración "tiene el propósito fundamental de fortalecer la cooperación entre expertos y no contempla" el envío de policías a Perú.
Como parte de esta colaboración, autoridades de ambos países sostuvieron hoy contactos para avanzar en la definición de contenidos de la IV Reunión del Comité México-Perú de Cooperación contra el Narcotráfico y la Farmacodependencia, agregó la Cancillería.
En una reunión con la prensa extranjera en Lima, García dijo hoy que en Perú tienen detectada la presencia de carteles mexicanos que "son realmente salvajes, (practican) el asesinato sin límites".
García aseguró que pidió al presidente Calderón su colaboración para combatir a estos carteles y que, en la entrevista que mantuvieron el pasado domingo en el marco de la cumbre del APEC, le llegó a solicitar el envío de policías mexicanos antinarcóticos a territorio peruano.
"Tenemos una buena cantidad de ciudadanos mexicanos detenidos como miembros (de las bandas del narcotráfico), pero sus jefes no han sido hallados. Por eso es necesaria esa cercana colaboración con México y, de ser posible, su presencia directa y activa", comentó García.