De acuerdo con el compromiso número trece del Acuerdo Nacional por la Seguridad, la Justicia y la Legalidad, la Secretaría de Seguridad Pública se comprometió la noche del 21 de agosto de 2008 a crear en dos años un par de penales de máxima seguridad en el territorio nacional, según el documento, en ambos centros penitenciarios habrá módulos especiales para secuestradores.
El arquitecto Juan Manuel Carballo, especialista en espacios penitenciarios afirmó a EL UNIVERSAL que "es necesario descomprimir y agilizar procesos pendientes, pues aunque se hagan dos penales más en poco tiempo estarán rebasadas sus capacidades por la sobrepoblación".
Carballo, académico de la División de estudios de diseño de la Universidad Autónoma Metropolitana plantel Xochimilco, afirmó que "es necesario trabajar en el rezago de procesos empantanados, es decir, los de aquellos internos que aún no tienen han sido condenados. Esto ha dejado penales con sobrepoblación; tanto así que en el país hay más internos por procesos que por sentencias. Es por ello imperativo sanear al sistema penal y aplicar otros mecanismos como el monitoreo por faltas menores que no ameriten cárcel", afirmó.
Igualmente recalcó que en el artículo 18 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos se establece que los reos deben ser separados por sexo, edad y tipo de delito, pues la Carta Magna dicta que "las autoridades competentes podrán restringir las comunicaciones de los inculpados y sentenciados por delincuencia organizada con terceros, salvo el acceso a su defensor, e imponer medidas de vigilancia especial".
Y "esto en realidad se hacía hace 30 años, pero poco a poco ha sido imposible debido a la sobrepoblación de las cárceles, ya que aunque están diseñadas para separar a procesados de sentenciados, el espacio se ha desdibujado y ello ha creado un lugar común donde unos aprenden de otros", comentó Carballo.
LA CONSTRUCCIÓN
El lugar ideal para construir un par de penales, sugiere el arquitecto, sería a una distancia de 10 a 15 kilómetros de la mancha urbana, en un lugar bien comunicado y con todos los servicios. "En el DF no hay un lugar con la disposición de terreno suficiente para levantar un par de centros de readaptación", estimó el especialista.
Según el arquitecto, el costo de esas obras depende de la capacidad y del tipo de perfil de los internos que se quiera albergar, pues son más caros los penales de máxima seguridad, ya que "requieren de una operación diferente del centro, estamos hablando de cientos de millones de pesos".