Especialistas y politólogos cuestionaron la reciente reforma electoral y advirtieron que en algunos aspectos ésta podría generar distorsiones graves, puede coartar libertades y convertirlo en censor, controlador o juzgador de la moral pública.
Ex asesora de la Secretaría de Gobernación en el gobierno de Fox, María Amparo Cassar, dijo que fue un exceso entregar al IFE la facultad de regular los tiempos de radio y televisión, y pretender que éste monitoree cerca de 23 millones de spots en el 2009.
Dijo que en el 2006 "y en condiciones mucho menos complicadas, para los consejeros, que las que van a enfrentar en el 2009", más de 280 spots no fueron monitoreados, nadie respondió por ellos o no se supo el origen del financiamiento.
"Los consejeros no sólo van a monitorear 23 millones de spots; también van a asignarlos, pautarlos, administrarlos, distribuirlos y, además, van a supervisar su contenido. Misión imposible, me parece".
Dijo que se corre el riesgo de convertir el IFE en juzgador de la moral pública. "A los consejeros del IFE se les ha convertido de organizadores y promotores a administradores y controladores".
En suma, la reforma electoral del 2007-08 puede tener "graves consecuencias políticas", dijo al hablar en la mesa redonda "A un año de la Reforma Electoral: avances, consecuencias y retos", organizada por el IFE.
Por su parte el especialista Lorenzo Córdova dijo que la reforma del 2007-2008 dotó al IFE de los dientes que carecía, pero expresó sus temores por los excesos en que dicho instituto pueda incurrir.
"No hay peor servicio a la causa de la consolidación democrática y a la construcción de la confianza en torno al árbitro que una autoridad que sobreactúe en el ejercicio de sus atribuciones".
En este punto, señaló como "el gran dolor de cabeza" de la Reforma, la relación con los concesionarios de radio y televisión, que -para decirlo en pocas palabras- no la han visto con buenos ojos, subrayó.
"Con ello, una vez más, la apuesta de la reforma por someter a los poderes mediáticos a la soberanía estatal, se puso en entredicho y se demostró la capacidad de chantaje y de control que aquellos todavía ejercen sobre la clase política"
Jorge Alcocer Villanueva dijo no obstante que el IFE debe aplicar el Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electoral (Cofipe) en sus términos, sin excesos y sin ir más allá de su exacta instrumentación.
"Si la reforma opera, y opera bien, como todos lo esperamos, y el Consejo General, el Servicio Profesional, los funcionarios y empleados de esta institución logran la hazaña de, en un corto plazo, echar andar los instrumentos de la reforma, México volverá a colocarse como uno de los países de avanzada en materia electoral", indicó Alcocer.
vsg