Tres muertos y 11 lesionados, fue el saldo de un ataque que un comando armado perpetró contra un bar la noche del viernes. Versiones preliminares señalan que los fallecidos fueron fusilados.
En un hecho por separado, otro individuo que estaba a punto de ser operado por heridas de bala murió a tiros en un hospital privado. Sujetos entraron hasta la sala donde esperaba para entrar a quirófano y lo ultimaron, informó la Procuraduría General de Justicia de Baja California (PGJE).
Personal del hospital, que se encuentra en una zona patrullada por las fuerzas federales, pidió auxilio de las autoridades, quienes no lograron dar con los responsables de la agresión.
Mientras cientos de elementos de la Policía Federal, Marina y el Ejército Mexicano hacen recorridos por la zona este de la ciudad, donde sustituyeron a policías municipales, un grupo de individuos equipados con armas de alto poder irrumpieron en el bar "Utopía", ubicado en la delegación Mesa de Otay, y atacaron a los asistentes.
Apenas la mañana del viernes, el gobernador panista de Baja California, José Guadalupe Osuna Millán, advirtió que las acciones de combate al crimen organizado no bajarían de intensidad sin detener a los responsables de una ola violenta que en el 2008 ha costado la vida a casi 700 personas, 136 tan sólo en noviembre.
En los hechos de la noche del viernes, un comando de hombres armados irrumpió al "Bar Utopía", ubicado cerca de la estación de policía municipal, donde primero asesinaron al guardia de seguridad y luego dispararon contra los asistentes.
El saldo fue de tres personas muertas, entre ellas una mujer, y 11 lesionados que fueron trasladados a diferentes hospitales para recibir atención médica. Entre los heridos hay tres mujeres y el resto son hombres.
La policía municipal informó que al arribar al local, ubicado en las inmediaciones de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC), sobrevivientes al ataque se encontraban presas del pánico y denunciaron que tres sujetos encapuchados y con armas largas comenzaron a dispararles.
Testigos señalaron que al menos a tres de las víctimas las obligaron a alinearse para dispararles.
En el lugar de los hechos se localizaron cientos de casquillos de armas de alto poder.
Apenas la semana anterior, un comando armado irrumpió en un salón de billar que se ubica muy cerca del hotel donde cientos de elementos de la Policía Federal se hospedan y de donde salen a los recorridos de la ciudad.
En esa ocasión el saldo oficial fue de cinco muertos y cinco heridos, aunque testigos presenciales aseguraron que había al menos el doble de cadáveres que las autoridades reportaron.
Entre los fallecidos se encontraban dos deportistas de Ciudad Juárez, Chihuahua, quienes participaban en una olimpiada entre trabajadores de la industria maquiladora.
La PGJE reconoció que la persona acribillada en el hospital podría ser una de las que resultaron lesionadas en uno de los dos ataques a los lugares públicos mencionados aquí.
jigh