En México, los centros de detención migratorios operan sin tomar en cuenta las necesidades especiales de protección de las niñas, niños y adolescentes migrantes, solicitantes de asilo y víctimas de trata de personas.
Así lo indicaron la Coalición Internacional contra la Detención y la institución asistencia privada Sin Fronteras, que en el marco del Día Universal del Niño que se conmemora el 20 de noviembre, hicieron un llamado a países como México para garantizar los derechos de los infantes, sobre todo los que se encuentran en condiciones de vulnerabilidad como los migrantes.
Tan sólo durante el año 2007, el gobierno mexicano repatrió a 5 mil 983 menores de edad a sus países de origen: Guatemala, Honduras, El Salvador y Nicaragua.
Ante este escenario, en un comunicado, las organizaciones firmantes hicieron un llamado a los estados "a poner fin a la detención de las niñas, niños y adolescentes migrantes, solicitantes de asilo y refugiados", que aseguran que en países como México es una práctica creciente desarrollada por los gobiernos de los países de origen, tránsito, destino y retorno de los flujos migratorios".
Indicaron que esta medida se enmarca en una política gubernamental que se focalizan "en la criminalización de la migración. Ello se comprueba con la tendencia a privar de la libertad en centros de detención a niñas, niños y adolescentes migrantes, solicitantes de asilo y refugiados, donde se encuentran en condiciones de vulnerabilidad".
En su comunicado, Sin Fronteras y la Coalición Internacional contra la Detención, destacaron que "en México, debido a las características de la política migratoria estatal sustentada en la detección, detención y deportación expedita de personas extranjeras con condición migratoria irregular, los centros de detención son elemento fundamental de la estrategia de control migratorio y sus normas de funcionamiento no consideran las necesidades especiales de protección de las niñas, niños y adolescentes migrantes, solicitantes de asilo y víctimas de trata de personas".
Por ello, aseguraron que "es preocupante la detención de niñas, niños y adolescentes migrantes como única medida de control migratorio, el incremento de esta población en proceso de detención y la inexistencia de mecanismos de detección de casos en condiciones de vulnerabilidad o en situaciones especiales de protección".
Asimismo destacaron que son preocupantes "las detenciones prolongadas e indefinidas de esta población; la persistencia de violaciones al debido proceso durante la detención; la continua manifestación de agresiones verbales y psicológicas hacia las niñas, niños y adolescentes; así como los pendientes en materia de acceso a la salud y atención médica especializada en los centros de detención".
vrs