La madrugada del 19 de noviembre de 1984 se produjo una serie de explosiones en una planta de almacenamiento y distribución de gas licuado en San Juan Ixhuatepec, al norte de la Ciudad de México.
El accidente fue atrubuido a la ruptura de una tubería de 20 centímetros de diámetro que trasegaba gas licuado de petróleo desde tres refinerías distintas hasta la planta de almacenamiento cerca de los parques de tanques, compuestos de seis esferas y 48 cilindros de diferentes capacidades.
En el momento del desastre se hallaban almacenadas en total alrededor de 6 seis 500 Tm de butano y propano principalmente. El sobrellenado de uno de estos depósitos y la sobrepresión de la línea de retorno, sumado al mal funcionamiento de las válvulas de alivio, provocó el reventamiento del gaseoducto y la formación de una nube de vapor inflamable que, en contacto con algún punto caliente, entró en ignición, dando comienzo a una serie de explosiones en cadena sentidas incluso por los sismógrafos de la Universidad de Ciudad de México, a 30 kilómetros de distancia.
Esto generó un incendio con llamaradas de más de 300 metros de altura y una radiación térmica que sólo 2% de los cadáveres encontrados pudieron ser reconocidos.
La tragedia de San Juanico será recordada por los efectos sobre la población: numerosas viviendas arrasadas, familias enteras resultaron calcinadas mientras dormían, 350 mil personas, de una población de 700 mil fueron evacuados, un número indeterminado de desaparecidos.
Con información de http://www.proteccioncivil-andalucia.org/Documentos/SanJuanico.htm.
mvc