Asesores del presidente electo Barack Obama han empezado a revisar las
finanzas y actividades del ex presidente Bill Clinton a fin de
determinar si podrían impedir el nombramiento de su esposa, Hillary
Rodham Clinton, como secretaria de Estado, dijeron fuentes demócratas
cercanas a la situación.
El
escrutinio del ex presidente sugiere la seriedad con la que Obama está
considerando llevar a su gabinete a su antigua rival por la nominación
demócrata. El jueves se reunió en secreto con ella en Chicago para
hablar sobre la posibilidad y la información se filtró rápidamente.
Muchos
demócratas cercanos a ambos campos dijeron el domingo que parecía
probable que Obama le pidiera aceptar el puesto, suponiendo que
pudieran llegar a un acuerdo sobre el papel de Bill Clinton.
Un
equipo de abogados que intenta facilitar la posible nominación pasó el
fin de semana revisando la organización filantrópica del ex presidente,
así como sus tratos con gobiernos extranjeros y vínculos con compañías
farmacéuticas, indicó un asesor. Ambas partes discuten lo que el ex
presidente tendría que hacer para evitar un conflicto de intereses con
las tareas de su esposa, quien se dice está interesada en el puesto.
“Ese
es el primer obstáculo y el más importante”, señaló un asesor de Obama
quien pidió el anonimato para hablar sobre el papel de Bill Clinton,
pero encomió su trabajo a través de la Iniciativa Global Clinton. “Hace
un buen trabajo; nadie quiere detenerlo. Pero debe diseñarse una
estructura para evitar conflictos”.
Más
de una decena de asesores de ambas partes señalaron el domingo que si
bien no tenían información firme, consideraban improbable que Obama
hubiera abierto la puerta a una designación sin haber decidido,
al menos en principio, que le gustaría hacerlo realidad. Rechazarla
tras permitir que la posibilidad se hiciera tan pública implicaría el
riesgo de una nueva ruptura dentro de un partido que pasó gran parte
del año dividido entre Obama y los Clinton.
Al
participar en una conferencia económica en Kuwait, Bill Clinton
reconoció abiertamente la posibilidad. “Si él decidiera pedírselo creo
que sería realmente una gran secretaria de Estado”.
Aunque
trascendió que Clinton permanecía en lo alto de la lista de candidatos
de Obama al Departamento de Estado, demócratas indicaron que también
está considerando al gobernador de Nuevo México, Bill Richardson, y al
menos otra posibilidad, que sería el senador John Kerry.
(*) Por Peter Baker Helen Cooper / traducción: Gregorio Narváez).
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