El frustrado asalto a un restaurante Sanborns el pasado 30 de octubre se convirtió en una acusación por 18 secuestros para los cinco presuntos responsables, por lo que podrían alcanzar penas de 50 años de cárcel.
En los primeros minutos de ese día, luego de que la policía fue avisada del hecho, varias patrullas rodearon el establecimiento, sin dejar opción de escape a los delincuentes. Ante esto, los asaltantes optaron por mantener como rehenes a los comensales durante 70 minutos.
Los detenidos también están acusados de robo agravado calificado y en tentativa, de acuerdo con un documento al que tuvo acceso EL UNIVERSAL.
El militar Javier Solís Martínez, a quien al principio se le relacionó con la banda y después se determinó que era cliente del local, ya no aparece en la lista de víctimas.