Campesinos de cuatro municipios del sureste veracruzano tomaron este miércoles instalaciones administrativas, operativas y de producción de Petróleos Mexicanos, ubicadas en los municipios de Moloacán y Las Choapas.
Dos centenas de campesinos, en su mayoría indígenas, encabezaron la rebelión en contra de la paraestatal, movimiento que duró más de cinco horas.
Los pueblerinos disidentes exigieron la pronta reparación de las vías de comunicación, entre otros apoyos de beneficio directo a los habitantes rurales.
Fueron dos los movimientos de resistencia que se efectuaron de manera simultánea en dos municipios apartados territorialmente.
Las acciones empezaron minutos después de las seis de la mañana de este miércoles, con la participación de más de doscientos campesinos de originarios de los municipios de Agua Dulce, Moloacan, Las Choapas, Minatitlán y Uxpanapa.
Tomaron las instalaciones administrativas de Pemex en Villa de Cuichapa, municipio de Moloacan, y bloquearon el acceso a las estaciones de exploración y bombeo ubicadas en la congregación Cerro de Nanchital, del municipio de Las Choapas.
Los manifestantes aseguran estar cansados de que la paraestatal "saquee la riqueza natural" de los poblados y que no obtengan ningún beneficio, como la reparación y mantenimiento de los caminos rurales, estatales y federales.
Tras culminar la rebelión, los disidentes pactaron una reunión con directivos de la paraestatal y con el mandatario Fidel Herrera, así como con diputados de los distritos del sureste veracruzano.
Se informó que la reunión se realizará el próximo lunes en el Palacio de Gobierno de Veracruz, ubicado en la capital del estado, Xalapa.
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