El candidato demócrata a la Casa Blanca, Barack Obama, se mantiene a la cabeza hoy en el recuento de votos electorales tras haberse anotado la victoria en 18 estados, entre ellos dos claves, Pensilvania y Ohio.
Para convertirse en el presidente número 44 de Estados Unidos, uno de los dos candidatos debe lograr al menos 270 votos electorales de los 538 que hay repartidos por los diferentes estados del país.
Según los primeros datos oficiales y proyecciones de varias televisiones, a las 02.30 GMT Obama sumaba 200 votos electorales gracias a su victoria en 18 estados, mientras que su contrincante, el republicano John McCain, se ha anotado el triunfo hasta el momento en 11 estados, lo que le ha aportado 109 votos electorales.
Pensilvania, con 21 votos electorales, es uno de los estados cruciales en estas elecciones, pues depende de su apoyo el que uno u otro candidato tenga más fácil su camino hacia la Casa Blanca.
La campaña de McCain ha realizado un gran despliegue en esta contienda para poner a Pensilvania de su lado, lo que ha hecho que en las últimas semanas tanto el candidato como su compañera de papeleta, Sarah Palin, hayan visitado el estado en más de diez ocasiones.
Obama también se impuso en Ohio, uno de los estados más codiciados de la contienda y que le dio la victoria al actual presidente, George W. Bush, en el 2004.
Queda por determinar Virginia, donde el recuento es muy ajustado, y Florida, donde se libró una gran batalla electoral en el 2000 y que por el momento se decanta por Obama, si bien todavía ninguna de las cadenas de televisión ha proyectado un ganador.
En otros estados, como en Indiana, la lucha es tan cerrada que no se puede proclamar todavía un ganador.
Además de en Pensilvania y Ohio, Obama se ha impuesto en algunos de los grandes estados de la costa este del país, como Maine, Vermont, Massachusetts, Connecticut, Delaware, Maryland, Nuevo Hampshire, Nueva Jersey, Pensilvania y Nueva York.
A ellos se une el estado del que es senador Obama, Illinois, y el Distrito de Columbia, que acoge a la capital del país, así como Nuevo México.
El candidato republicano, por su lado, se ha impuesto en estados sureños, como Carolina del Sur, Kentucky, Tennessee y Oklahoma.
Además de la carrera presidencial, en estos comicios está en juego la renovación de la totalidad del Congreso y de un tercio del Senado, así como la elección de algo más de una docena de gobernadores estatales.
El compañero de papeleta de Obama, el senador por Delaware Joe Biden, volvió a ganar hoy su escaño, pero el gobernador de ese estado tendría que nombrar a su reemplazo si gana la Vicepresidencia del país.
El ex gobernador demócrata de Virginia Mark Warner ganó con facilidad el escaño del estado en el Senado, asestando un duro golpe a su rival republicano, Jim Gilmore.
Warner ganó en un estado sureño que es un bastión tradicional republicano, lo que insufla aliento a los demócratas, que intentan ampliar y fortalecer su control del Senado.
En la actualidad los demócratas cuentan con 51 escaños en el Senado, incluyendo a los dos independientes que suelen votar con ellos, frente a 49 de los republicanos.
Los demócratas aspiran a la "cifra mágica" de 60 escaños, lo que les permitiría una mayoría a prueba de filibusterismo para avanzar en su agenda legislativa con poca o nula obstrucción republicana.
El partido demócrata recuperó el control de ambas cámaras del Congreso en las elecciones legislativas de 2006.
jigh