En los
últimos 15 días, el gobernador de Veracruz, Fidel Herrera Beltrán
incrementó de manera considerable su seguridad personal e incluso
realizó un cambio de agentes de su área de escoltas.
En cada evento oficial
que encabeza el mandatario estatal, lo acompañan mínimo cinco escoltas
personales, tres de ellos de reciente incorporación a su equipo de
seguridad, los cuales son más agresivos y cuidadosos de la persona de
Herrera Beltrán.
Los nuevos elementos de
custodia son menos permisibles que la anterior guardia de Herrera
Beltrán. Impiden a cualquier persona acercársele y siempre hay uno
cuidando las espaldas al gobernante.
De manera paralela, al
menos media hora antes que el Ejecutivo encabece un acto oficial,
arriban al lugar una decena de elementos de Seguridad Pública Estatal
con cortes de pelo tipo militar y vestidos de civil.
Los agentes “civiles” se
infiltran entre la población que asiste a los eventos, se colocan
dentro de edificios que recorrerá el mandatario y otros más se apostan
en esquinas o zonas por donde abandonará el lugar.
Voceros del Gobierno del
Estado rechazaron que haya un incremento en la seguridad y afirmaron
que “sólo hubo un cambio de personal”, sin embargo en los eventos
oficiales es notoria la presencia de mas escoltas.