El rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), José Narro, consideró indispensable hacer un alto en el camino para revisar el modelo de desarrollo económico y social pues el actual no ha resuelto los rezagos históricos.
Sin embargo, sí ha profundizado las diferencias favoreciendo la exclusión de los que poco o nada tienen, afirmó ante el presidente de la República de Paraguay, Fernando Lugo Méndez.
Narro Robles coincidió en que hay que reconstruir los sueños fundacionales de la sociedad y hacerlo a partir de la solidaridad, la equidad social y el fortalecimiento de la identidad.
En el anfiteatro Simón Bolívar, opinó que podría hacerse de igual manera como el Ejecutivo de ese país entiende el cambio y que implica no sólo un asunto electoral sino en forma esencial como una apuesta por la transformación cultural de la colectividad.
Ante la Junta de Gobierno y del Patronato de la UNAM, directores de escuelas y facultades y de la comunidad de Paraguay, el rector advirtió que las nuevas generaciones viven inmersas en un mundo lleno de paradojas y de transiciones, de disparidades y oportunidades, de restricciones y realizaciones.
Por lo tanto, abundó que hay gigantescos desafíos en el camino, por lo que consideró que frente a los males de la ingnorancia, la desigualdad, la migración forzada y la violencia hay que seguir expresando nuestra inconformidad ante los problemas sociales.
Hoy existe la oportunidad de dar un nuevo sentido a la civilización y combatir la pobreza que padecen más de 120 millones de latinoamericanos.
Aseguró que la apuesta por el nuevo desarrollo pasa por la educación, la ciencia y la cultura así como por el desarrollo tecnológico, el apoyo a las artes y a las humanidades.
Además de la inversión en salud y la construcción de políticas públicas claras sustentables y de largo plazo, agregó el funcionario universitario.
"La demografía y la democracia todavía están a nuestro favor. De nosotros dependerá si tomamos el desafío y respondemos como lo hicieron muchos otros en su tiempo, o si dejamos pasar la oportunidad por adoptar una conducta comodina y egoísta".
En su oportunidad y al dictar la conferencia magistral Realidad actual de la República de Paraguay, su presidente reconoció que hay "un montón de limitantes y sabemos que hemos cometido muchos errores y quizás lo sigamos cometiendo".
Sin embargo, también sabemos que se avanza en la búsqueda de encontrar el camino en bien de los paraguayos, agregó Fernando Lugo.
En tono anecdótico y usando de vez en cuando expresiones eclesiásticas al no olvidar sus orígenes como obispo, Lugo Méndez consideró que esta nación está preparada para los pequeños y grandes cambios.
Dijo que en su país se ha iniciado una reconstrucción ética y una reingeniería del Estado con un protagonismo ciudadano para superar la corrupción, el clientelismo y la pérdida de soberanía.
"No vamos a reemplazar un proyecto exclusivo", afirmó.
De buen humor, comentó que dentro del nuevo proyecto de nación que encabeza figura la reivindicación de las familias campesinas a quienes más que dotarlas de tierras hay que ofrecerles infraestructura.
Asimismo, y como uno de los seis ejes rectores para el cambio destacó la reactivación económica con equidad social; la recuperación de la institucionalidad de la República; la justicia, un plan de emergencia nacional y la recuperación de la soberanía energética.
En la sesión de preguntas y respuestas el presidente de Paraguay consideró que la política y la religión es un debate inconcluso y que una de la otra no pueden estar totalmente separadas.
fml