El presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, el priista César Duarte, celebró que la aprobación de la reforma energética, se haya llevado a cabo sin golpes y jaloneos.
Duarte rechazó sentirse traicionado por Andrés Manuel López Obrador, después de que se aceptó recibirlo en aras de abrirle un espacio para sus propuestas, a cambio de que en el salón de plenos se permitiera la discusión y votación.
"No hubo ninguna negociación, yo atendí la solicitud de dos grupos parlamentarios para recibirlo; lo recibimos, creo que fue una participación que destensó de manera importante el ambiente en la Cámara y que finalmente el resultado ahí está, se aprobaron las iniciativas respecto a reforma energética, valió la mayoría.
"Fue validada por quien no votó a favor y finalmente fue un proceso en el que no hubo un solo elemento de seguridad al interior del recinto; no hubo golpes, no hubo jaloneos, hubo tolerancia y se pudo transitar para resolver estas iniciativas", dijo.
A diferencia de la sesión en el Senado de la República, en la Cámara de Diputados se realizó aun y con la tribuna tomada en la parte superior por algunos diputados del PRD, Convergencia y PT, y en la inferior del PAN, PRI y Alternativa.
Hasta el salón de plenos de San Lázaro no llegaron uniformados de la Policía Federal Preventiva, aunque sí algunos vestidos de civiles que resguardaron la zona de prensa, a fin de evitar que los representantes de los medios de comunicación entraran al salón; pero en general, la seguridad corrió a cargo de la dirección de Seguridad y Resguardo de la Cámara baja, con saldo blanco.
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