Reguetoneros, rockeros, punketos y chavos banda olvidaron hoy sus diferencias culturales y se unieron en una sola expresión: su fe en San Judas Tadeo, en los alrededores de la iglesia de San Hipólito.
Aún con el frío de la tarde, abundan los jóvenes que este 28 de octubre acuden al templo del "Señor de las causas difíciles" a pedirle favores o agradecerle milagros.
En cada cuerpo, los collares, escapularios, pulseras y "tapetes" hablan de mandas que cumplen a dicho santo, o bien, los milagros que le deben por haberlos sacado de las drogas, la cárcel y la delincuencia.
"A mi me hizo el milagro de salir del Tute (Consejo Tutelar de Menores) hace unos años, por eso vengo a escuchar misa, porque tengo fe en sus milagros", contó Cristian, quien llegó con sus amigos desde San Lorenzo, Chimalhuacán, Estado de México.
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