A ras del piso, el presidente de la mesa directiva de la Cámara de Diputados, César Duarte lleva la sesión, con un impulso en las palabras que aumenta la prontitud del fast track con que la mayoría PAN y PRI se proponen aprobar la reforma petrolera en la sesión de hoy.
Arriba, en su lugar en el presídium está una treintena de diputados del Frente Amplio Progresista, que antes de que se cumpla la primera hora, se han cansado de gritar, pitar, soplar unas cornetas y hacer ulular unas sirenas que entorpece el uso de la palabra.
Hay tensión y enfado entre curules. Es la sesión del caos, en la que Héctor Larios (PAN) y Emilio Gamboa (PRI) se proponen obtener la aprobación de la reforma petrolera.
En los primeros 70 minutos aprueban la reforma a la Ley de la Comisión Reguladora de Energía, la primera de las siete fases de esta sesión, en la que los bríos de los diputados se apagan un poco. El día parece que será largo.
En la tribuna destacan Layda Sansores y Valentina Batres, ente los legisladores que se han expresado con la ocupación de ese espacio en el que han desplegado una manta con la leyenda: "Estas son las palabras que excluyeron del debate: No se suscribirán contratos de exploración o producción que contemplen el otorgamiento de bloques o áreas exclusivas".
Casi al cumplirse la primera hora de la sesión, habla el representante del PRI, Concepción Orihuela, a favor de la reforma, y los que protestan con la ocupación de la tribuna en silencio están indiferentes a lo que dice el orador en turno.
El palco de prensa está cercado por elementos del Resguardo Parlamentario, que impedirían en todo caso que alguien brincara de ese espacio de trabajo de los periodistas, al salón plenario.
Desde sus curules han hablado los representantes de las fracciones parlamentarias, y minuto a minuto, a toda prisa, por la vía rápida los diputados llegan al final de un camino.