El candidato presidencial demócrata Barack Obama retomó la crítica a las propuestas económicas de su rival republicano John McCain, de quien dijo "está ofreciendo menos impuestos a los exportadores de empleo".
Durante una concentración en Indianapolis, Indiana, Obama expresó que Estados Unidos no puede darse el lujo de tener como presidente a McCain que defiende las políticas erróneas del actual mandatario George W. Bush y privilegia a las corporaciones sobre los trabajadores.
Antes de suspender su campaña para acudir al lado de su abuela enferma, el demócrata habló ante más de 40 mil personas que soportaron bajas temperaturas al aire libre.
Expuso que McCain tiene el peculiar argumento de que "la mejor forma de evitar que las compañías envíen empleos al extranjero es ofrecerles menos impuestos a esas empresas que envían empleos al exterior".
Enfatizó su interés de convertirse en el presidente de la clase trabajadora, y apoyar a las empresas que generen trabajos en zonas como Indiana, así como "de restaura el balance y la imparcialidad de nuestro sistema impositivo".
Para ello, agregó, se requiere de una política comercial "que proteja los sueños de los trabajadores estadounidenses".
"Si Mccain quiere defender acuerdos de libre comercio diseñados para proteger los beneficios de corporaciones multinacionales y de una política comercial que deja a países como China inclinar la balanza en contra de nuestros trabajadores, está en su derecho", dijo.
nga